Salud y medicina

Adormecimiento y hormigueo en la cara: ¿a qué se debe?

Son sensaciones desagradables que se presentan a veces sin causa aparente y que pueden tener muy diversas causas, desde problemas puramente físicos como a menos tangibles trastornos psicológicos. Aquí te contamos las más habituales.

Trastornos nerviosos

La cara y la cabeza están inervadas por diferentes nervios, encargados de enviar al cerebro las diferentes sensaciones recibidas. Los más importantes de ellos son el facial, el occipital (o glosofaríngeo) y el trigémino. Cuando por cualquier causa, como una infección o un golpe, se ven afectados, pueden trasmitir al cerebro sensación de dolor, pero también hormigueo o adormecimiento.

Trastornos dentales

Problemas como una infección en los dientes: Pulpitis (una infamación de la pulpa, en el interior de un diente), periodontitis (también llamada enfermedad gingival, o de las encías) o un absceso en un diente (acumulación de pus como consecuencia de una infección, generalmente bacteriana), son susceptibles de provocar hormigueo o adormecimiento.

También pueden darse a causa de un trastorno de la articulación de la mandíbula (llamado ATM) cuyo síntoma son chasquidos al abrir y cerrar la boca, acompañados, o no, de dolor.

Asimismo, pueden presentarse como consecuencia de una actuación médica en la dentadura, como la extracción de una pieza dental, la colocación de un implante, o alguna intervención quirúrgica. En estos casos, los síntomas suelen remitir al cabo de poco tiempo. Con todo, puede darse el caso de que se haya producido una lesión fortuita en algún nervio; el hormigueo o el adormecimiento puede durar meses y su tratamiento dependería del tipo concreto de lesión y estaría a cargo de un dentista o incluso de un cirujano maxilofacial.

La fractura de algún hueso en la cara, consecuencia de algún golpe o traumatismo, también pude conllevar adormecimiento.

Migraña

La migraña es un dolor de cabeza intenso, pulsátil (es decir, que sigue los latidos del corazón) y que afecta como norma a una mitad de la cabeza. El síntoma por excelencia es el dolor (más otros diversos, como sensibilidad a la luz y a los ruidos), pero también puede ir acompañada de trastornos de la sensibilidad, normalmente en la cara.

Entre las variedades de este trastorno existe la llamada migraña con aura, en la que antes del episodio de dolor se produce una visión de puntos brillantes o luminosos, así como hormigueos en la cara o en la cabeza.

Ansiedad  y estrés

Son también trastornos que pueden provocar problemas de sensibilidad, fundamentalmente hormigueos, que pueden presentarse en la cara, además de en otras partes del cuerpo.

Normalmente desaparece cuando se logra controlar la ansiedad o el estrés, al tranquilizarse el paciente.

Otras posibles causas

Entra la larga relación de posibles culpables de un hormigueo o un adormecimiento de la cara hay que citar las siguientes:

  • Sinusitis, que es la inflamación de los senos paranasales (las cavidades que se encuentran en la parte anterior del cráneo). También, la aparición de algún pólipo el dichos senos.
  • Un ictus o accidente cerebro-vascular, que podría provocar trastornos en la sensibilidad de la cara, además de asimetrías y los síntomas conocidos, todos graves.
  • Un tumor, no necesariamente maligno, que presione algún nervio de la cara.
  • La esclerosis múltiple, que es una enfermedad nerviosa grave, degenerativa y que consiste en la destrucción progresiva de la mielina (el recubrimiento de los nervios) y que afecta gradualmente a la transmisión nerviosa.
  • Parálisis de Bell, que es la paralización de un nervio facial sin que se sepa qué es lo que la ha producido.

También cabe mencionar la deficiencia de vitaminas (sobre todo D y B12) o de ciertos minerales, así como efectos secundarios de algunos medicamentos.

Qué debes hacer

Ya hemos visto que sin la intervención de un médico resulta punto menos que imposible determinar la causa del trastorno. De manera que, ante el caso de que dure media hora o más, o que vaya acompañado de otros síntomas (dolor de cabeza, alteración del movimiento facial o de un brazo o una pierna) es necesario acudir a un médico, incluso a un servicio de urgencia, cuanto antes.

El médico evaluará al paciente y, eventualmente, pedirá las pruebas necesarias para determinar con exactitud el problema y su tratamiento adecuado.