Salud y medicina

Paso a paso y errores comunes del lavado nasal

Por qué hacer un lavado nasal

En ocasiones, resulta incómoda la acumulación de material en las narinas, u orificios nasales; esa acumulación puede llegar a impedir la normal respiración por la nariz, e incluso llegar a taponarla por completo.

Es un error tratar de eliminarlas en seco, pues pueden producirse pequeñas lesiones que solo empeorarían la situación, con pequeñas costras cuya eliminación produciría pequeñas hemorragias.

La solución es un lavado nasal.

Beneficios del lavado nasal

Como primera medida, un lavado bien efectuado limpiará de impurezas las fosas nasales. Además:

  • Humidificará las fosas nasales, humectándolas. Esto puede ser especialmente útil en ambientes secos, como los que producen los aires acondicionados
  • Disminuirá la congestión nasal, disolviendo o eliminando el exceso de moco espeso
  • Mejorará la respiración nasal al eliminar el exceso de moco, lo cual, a su vez, reducirá la congestión
  • Podrá aliviar los síntomas de alergia (de rinitis alérgica), pues eliminará los alérgenos, así como los síntomas de sinusitis
  • Ayudará a prevenir las infecciones, al evitar la acumulación de elementos extraños
  • Evitará el uso de medicamentos descongestionantes

Cómo hacer un lavado nasal seguro

Persona realizando un lavado nasal con solución salina para aliviar la congestión

En tu farmacia —o incluso en tiendas de parafarmacia e internet— se pueden comprar soluciones salinas adecuadas para el lavado. En caso de no tenerla a mano, puedes prepararla en casa usando agua destilada (o previamente hervida) y disolviendo en ella (cantidades para medio litro de agua):

  • 1 cucharadita (5 gramos) de sal
  • Un pellizco de bicarbonato sódico

Igualmente, existen en farmacias unas pequeñas botellas con un tubo que debes llenar con la solución salina.

  • Inclina la cabeza a un lado, colocándola encima del lavabo o en una palangana adecuada
  • Introduce el tubo en la narina opuesta: si te inclinas a la derecha, en el lado izquierdo de la nariz
  • Vierte el líquido con suavidad, respirando por la boca. El líquido debe salir por la fosa nasal opuesta, evitando que pase a la garganta o a los oídos. Puede que tengas que ajustar la inclinación de la cabeza
  • Repite la operación en el otro lado

Qué debes tener en cuenta

El lavado nasal es un procedimiento seguro y, si se realiza adecuadamente, exento de riesgos. Para minimizarlos, te damos algunos consejos a la hora de efectuarlo:

  • Utiliza siempre una solución adecuada. Si la preparas en casa, no uses agua del grifo, sino destilada. De no tenerla, hierve el agua previamente, o al menos fíltrala. El agua del grifo puede contener microorganismos susceptibles de generar una infección (aunque no es probable)
  • Lávate bien las manos antes de empezar el proceso
  • No compartas el dispositivo que uses (botellita, pera nasal o jeringuilla). Con ello evitarás la propagación de gérmenes, de haberlos
  • No intentes el lavado si las fosas nasales están completamente obstruidas
  • Haz un lavado nasal antes de administrar algún medicamento (aerosol, gotas)

¿Tiene efectos secundarios?

Un lavado nasal correcto puede tener alguna molestia posterior, pero siempre leve y que desaparecerá en poco tiempo. Puede producirse ardor o bien comezón (picor) en las fosas nasales, así como una ligera irritación (sobre todo si no se usa agua esterilizada o bien filtrada).

Con todo, si observas fiebre, dolor anómalo, dolor de cabeza o sangrado nasal, lo ideal es que acudas al médico.


Bibliografía

Fisiotorax: cómo hacer un lavado nasal
Vídeo: Centro de enfermedades respiratorias