Salud y medicina

Golpes en la cabeza: síntomas de alarma y qué hacer

Cualquier golpe en la cabeza puede ser peligroso y puede generar lo que llamamos una conmoción cerebral. Te explicamos cómo identificar los síntomas de alarma y cuándo es necesario acudir al médico.

La conmoción cerebral es una pérdida de conocimiento, en general breve, pero debe prestarse atención a las posibles consecuencias que puede conllevar.

Algunos golpes en la parte superior de la cabeza pueden sangrar aparatosamente y crear la consiguiente alarma. La causa es que el cuero cabelludo está muy vascularizado, con múltiples vasos cerca de la superficie.

Esto no significa que el golpe sea grave: la gravedad no está en ese sangrado (que puede requerir incluso puntos de sutura), sino en los golpes que no sangran pero generan esa pérdida de conocimiento.

Qué es una conmoción cerebral

Dicha pérdida de conocimiento puede deberse a una distorsión de las células nerviosas causada por el golpe.

Suele ir acompañada de dolor de cabeza y un período de amnesia que incluye el momento en que se produjo el traumatismo. Los pacientes pueden presentar también náuseas y vómitos.

Un golpe en la cabeza puede ocasionar la rotura de los vasos sanguíneos que se sitúan entre el cráneo y el cerebro. La sangre puede acumularse formando un hematoma que se desplaza y oprime el cerebro, dañándolo de forma irreversible. Si el hematoma no se drena a tiempo, puede peligrar la vida del paciente. También se puede producir un edema, que es igualmente peligroso.

Una conmoción cerebral sin complicaciones no es peligrosa y no se trata, pues el cerebro recupera espontáneamente sus funciones. Pero también puede ir acompañada de complicaciones que es necesario conocer a tiempo, ya que pueden poner en riesgo la vida del paciente.

Cuándo es necesario acudir al médico después de una conmoción cerebral

Médico examinando a un paciente tras un golpe en la cabeza para descartar una conmoción cerebral
  • Cuando el paciente ha estado inconsciente más de un par de minutos
  • Cuando, después de volver en sí, el paciente se muestra somnoliento y con dificultades para mantener una conversación
  • Cuando el paciente empeora (sueño, dificultad para hablar, etc.), incluso después de una mejora inicial
  • Si tiene náuseas o vómitos repetidos
  • Si presenta alguna convulsión
  • Si tiene algún otro síntoma neurológico, como visión borrosa o doble, pérdida de fuerza en un lado del cuerpo, o desequilibrio al andar

En qué casos el médico decidirá el ingreso

El médico puede indicar la necesidad de ingresar al paciente en un hospital. En principio, puede dejarlo en observación durante 24 horas, o bien mandarlo a casa tras el preceptivo examen. La decisión vendrá determinada por la duración de la pérdida de conocimiento, el grado de consciencia del paciente en el momento del examen, si el médico observa alguna anomalía en el examen neurológico y si hay en casa alguna persona responsable capaz de vigilar adecuadamente al enfermo durante las próximas horas.

En general, es necesario que un adulto responsable vigile al paciente durante 12-24 horas después de la conmoción. Cada hora (también durante la noche) se debe comprobar que el paciente está plenamente consciente y es capaz de responder correctamente a preguntas sencillas: se le puede pedir, por ejemplo, que diga su nombre, dónde está y qué fecha es.

Si es difícil despertarlo o el paciente es incapaz de recordar detalles personales sencillos, es necesario avisar al médico o volver al hospital inmediatamente.

Qué hacer después de una conmoción cerebral

En general, los síntomas como dolor de cabeza, mareo o náuseas remitirán gradualmente a lo largo de días o semanas. Aquí tienes algunos consejos útiles:

  • Evita la actividad física intensa durante la primera semana
  • Igualmente, deja descansar al cerebro: no mantengas una actividad intelectual continuada
  • No leas demasiado ni veas mucho la televisión
  • Descansa todo lo que puedas

¿La conmoción cerebral tiene riesgo de secuelas permanentes?

Si la conmoción ha sido grave o el paciente no descansa después adecuadamente, puede desarrollar lo que llamamos síndrome postraumático, que puede durar meses y hacerse crónico (este síndrome puede aparecer también después de traumatismos craneales leves). Los pacientes se quejan de:

  • Dolor de cabeza
  • Mareos
  • Fatiga
  • Irritabilidad
  • Hipersensibilidad a la luz y los ruidos
  • Dificultad para concentrarse
  • Pérdida de memoria
  • Depresión

Ante la aparición de estos síntomas debe consultarse con un médico.

Después de una conmoción cerebral también existe el riesgo (no muy elevado) de desarrollar epilepsia, sobre todo si la pérdida de conocimiento ha sido prolongada y el paciente presenta una amnesia que abarca un período largo tras el traumatismo.

Unas conmociones cerebrales repetidas pueden superar la capacidad de recuperación de las neuronas. El resultado es una lesión cerebral permanente, como sucede, por ejemplo, en algunos boxeadores, que experimentan pérdida de memoria y deterioro intelectual.

La mayoría de las conmociones cerebrales se resuelven sin complicaciones. En general, las posibilidades de recuperación son mayores cuanto más joven es el paciente.

En resumen

Los síntomas que siguen pueden indicar algún tipo de daño:

  • Dolor de cabeza intenso, que puede empeorar
  • Náuseas y/o vómitos
  • Confusión, falta de orientación
  • Mareos
  • Letargia o somnolencia
  • Visión borrosa o alterada
  • Debilidad
  • Convulsiones
  • Sangrado o secreciones líquidas por la nariz o por los oídos

Si el paciente presenta alguno de estos síntomas, es importante acudir sin falta a un médico o a un servicio de urgencias.


Bibliografía

Clínica Mayo: Conmoción
National Institutes of Health: Un golpe en la cabeza