Salud y medicina

7 síntomas de que estás bajo de ácidos Omega-3

salmón

Todos oímos constantemente sobre las bondades de tal marca de leche, enriquecida con Omega-3 o de la aportación de este componente de los pescados azules. Aquí explicamos qué son y, lo más importante, te damos algunas pistas que te indicarán si tus niveles son los adecuados.

Qué son los ácidos Omega-3

Los ácidos grasos Omega-3 son en realidad un grupo de grasas, unas grasas muy saludables, que contienen determinados alimentos. Son muy beneficiosos tanto para el cuerpo como para la mente.

En España tenemos la bendición de la dieta mediterránea, universalmente aceptada como una de las más saludables que existen. Según esto, en nuestro país no debería haber problemas de falta de Omega-3; pero, y esto es lo malo, en los últimos años hemos tendido a olvidarnos de ella, en beneficio de otro tipo de alimentación, más a la moda.

Y el caso es que una dieta baja en estos elementos clave puede causar problemas de salud: desde la falta de sueño a problemas de la piel. Y aún peor, incrementar el riesgo de sufrir la temida enfermedad cardíaca.

A continuación siete señales de que tus niveles de estos ácidos pueden estar por debajo de lo recomendado. A priori, un cambio de dieta (y de estilo de vida…) bastará para restablecerlos a su valor deseado.

1. Piel seca

Una de las ventajas de las grasas Omega-3 es que son muy buenas para la piel. Se encuentran en la membrana externa de las células. Cuanta mayor falta de ellos tengas, más seca se verá tu piel. Los ácidos Omega-3 también contribuyen a la absorción cutáneade ciertos nutrientes, a la vez que expulsan los productos nocivos de desecho. El resultado es una piel resplandeciente, de mucho mejor aspecto.

2. Cabello débil y sin ‘vida’

Lo dicho para las paredes de las células de la piel es válido para los folículos pilosos, donde en condiciones normales se instalan. Los Omega-3 nutren el cabello y lo fortalecen. Además reducen la inflamación del cuero cabelludo, evitando una posible caída del pelo.

3. Uñas frágiles

Las uñas blandas, las que se deshacen por capas o las simplemente frágiles, son indicios de falta de algo en tu cuerpo, y podría ser de Omega-3. Si tienes problemas con las uñas, prueba a aumentar tu ingesta de dichas grasas. Aprovechamos para decir que lo ideal es tomarlas (y esto es válido para minerales, vitaminas y, en general, todos los nutrientes) en su estado natural. En concreto, en el caso de los Omega-3, varios estudios concluyen que los Omega-3 procedentes de fuentes animales, como el pescado azul, son los de absorción más fácil por el cuerpo que los procedentes de fuentes vegetales. Intenta por tanto comer más pescado azul.

4. Problemas de sueño

Así de concluyente fue un estudio de la Universidad de Oxford, que aseveró que quienes tenían niveles más altos de Omega-3 disfrutaban de un sueño de mayor calidad. Hay que hacer notar que es mejor consumirlos por la mañana o al mediodía, pues si lo haces a la hora de la cena, te pueden mantener despierto.

5. Falta de concentración

Es conocido el hecho de que la falta de Omega-3 puede generar problemas de concentración, de modo que, si es tu caso, aumenta el consumo de pescado azul. Mucha gente ha mejorado sus niveles de concentración aumentando la ingesta de Omega-3.

6. Cansancio

El cansancio es un problema muy complejo y puede tener muchas causas: no vamos aquí a dar con la receta universal para eliminarlo. Pero se sabe que una de esas causas puede ser la falta de ácidos Omega-3. Un estudio llevado a cabo en el Hospital Vall d’Hebron, de la Universidad Autónoma de Barcelona, así lo demostró. Elevar el consumo de ácidos Omega-3 en la dieta puede aumentar el nivel de energía.

7. Dolores de articulaciones

Los ácidos grasos Omega-3 derivados de pescados son agentes antioxidantes poderosos. Son importantes, además de lo ya dicho, para quienes padecen dolor en las articulaciones. Los omega-3 pueden prevenir el proceso de inflamación, que constituye el inicio del proceso que destruye los tejidos y las articulaciones.