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7 síntomas de que estás bajo de ácidos Omega-3

salmón

Todos oímos constantemente sobre las bondades de tal marca de leche, enriquecida con Omega-3 o de la aportación de este componente de los pescados azules. Para que tengas claro qué hay de realidad en todo ello, vamos a hablarte de qué son los ácidos de Omega-3, cuáles son sus beneficios y los síntomas de que estás bajo de ácidos de Omega-3.

Qué son los ácidos Omega-3

Los ácidos grasos Omega-3 son en realidad un grupo de grasas, unas grasas muy saludables, que contienen determinados alimentos. Son muy beneficiosos tanto para el cuerpo como para la mente.

En España tenemos la bendición de la dieta mediterránea, universalmente aceptada como una de las más saludables que existen. Según esto, en nuestro país no debería haber problemas de falta de Omega-3; pero, y esto es lo malo, en los últimos años hemos tendido a olvidarnos de ella, en beneficio de otro tipo de alimentación, más a la moda.

Y el caso es que una dieta baja en estos elementos clave puede causar problemas de salud: desde la falta de sueño a problemas de la piel. Y aún peor, incrementar el riesgo de sufrir la temida enfermedad cardíaca.

¿Para qué sirve el Omega 3?

Para conocer cuál es el aporte del Omega 3 en nuestro organismo, antes debemos distinguir entre el ácido alfa linolénico o ALA, el eicosapentanóico o EPA y el docosahexanoico o DHA. Este último es fundamental para el funcionamiento de las membranas celulares del organismo, como son la retina o el cerebro. 

Pero además de esta finalidad, los ácidos grasos Omega 3 también se encargan de reducir los niveles del colesterol LDL, que es el considerado como malo. Además, tiene un efecto antiinflamatorio y autoinmune, que resulta beneficioso ante enfermedades como el cáncer o los problemas cardiovasculares. También se han reportado mejorías en otras como la colitis ulcerosa, la artritis reumatoidea o el lupus. 

La importancia de su ingesta reside en que este tipo de grasas poliinsaturadas no pueden ser producidas por nuestro organismo. La cantidad diaria a consumir varía de una persona a otra, aunque se recomienda que sea entre el 0,1% y el 1% de la ingesta total. 

Beneficios de los ácidos de Omega-3

Que los ácidos grasos Omega-3 sean grasas no significa que sean perjudiciales para la salud, ya que tenemos una concepción errónea de estas. Las grasas se clasifican en saturadas, monoinsaturadas y poliinsaturadas; dentro de esta última es donde se engloban los ácidos Omega-3.

Además de beneficiosa, es imprescindible para el buen funcionamiento del organismo, dado que este no es capaz de sintetizarla de forma natural.

Pero, ¿cuáles son todos estos beneficios de los ácidos grasos Omega-3? ¡A continuación te los dejamos!

Beneficios de los ácidos Omega-3 para el cabello

Los beneficios de los ácidos Omega-3 se reflejan principalmente en nuestro cabello. También conocidos como DHA, su función es la de irrigar los tejidos. Gracias a ella, la sangre transporta los nutrientes a los folículos pilosos para reforzarlos, ya que es allí donde se concentran las células madre y donde crece el cabello. Al aumentar la cantidad de estos ácidos, el pelo cobra una mayor fuerza y densidad.

Beneficios de los ácidos Omega-3 para la piel

Los beneficios de los ácidos Omega-3 también se reflejan en la piel. Por su poder antiinflamatorio, reducen la hinchazón o el enrojecimiento de la piel. Y lo logran porque estimulan los procesos químicos naturales del cuerpo para calmar la inflamación.

Además, tienen una función reparadora y rejuvenecedora. Repara las membranas de las células dañadas para que la piel cobre una mayor resistencia frente a las agresiones internas y externas. Y al ser humectantes, tienen la capacidad de restaurar las grasas que pierde la piel y revitalizarla cuando se reseca.

Otros beneficios

Pero además de ser beneficiosos para la piel y el cabello, los estudios también han revelado que su potencial va mucho más allá. Los más destacados son los efectos antidepresivos, la reducción de los niveles de triglicéridos y de las placas de colesterol en las arterias, la contribución a mantener la presión arterial en niveles bajos y la prevención del cáncer. Por otra parte, y puesto que los ácidos grasos intervienen en la función de las membranas que rodean las células, hay concentraciones elevadas en cerebro o en la retina del ojo. Un aporte elevado favorece sus funciones y refuerza el sistema inmunitario y el endocrino, así como los pulmones y los vasos sanguíneos.

Beneficios del Omega 3 para las mujeres 

Además de todos los beneficios del Omega 3 mencionados que pueden disfrutarse tanto si se es hombre como mujer, estas últimas obtienen otros añadidos en épocas en las que las demandas de aporte energético son más elevadas, como durante el embarazo o la lactancia. 

Se ha demostrado que una dosis diaria de al menos 200 mg de DHA o ácido docosahexaenoico, favorece el desarrollo normal de los ojos del feto y del bebé lactante. 

Pero además de los beneficios sobre este, también la madre se ve beneficiada, ya que durante ambas etapas, el organismo está realizando un trabajo extra y necesita un aporte extra de nutrientes. 

Síntomas de que estás bajo de ácidos de Omega-3

A continuación siete señales de que tus niveles de estos ácidos pueden estar por debajo de lo recomendado. A priori, un cambio de dieta (y de estilo de vida…) bastará para restablecerlos a su valor deseado.

1. Piel seca

Una de las ventajas de las grasas Omega-3 es que son muy buenas para la piel. Se encuentran en la membrana externa de las células. Cuanta mayor falta de ellos tengas, más seca se verá tu piel. Los ácidos Omega-3 también contribuyen a la absorción cutáneade ciertos nutrientes, a la vez que expulsan los productos nocivos de desecho. El resultado es una piel resplandeciente, de mucho mejor aspecto.

2. Cabello débil y sin ‘vida’

Lo dicho para las paredes de las células de la piel es válido para los folículos pilosos, donde en condiciones normales se instalan. La falta de Omega-3 puede provocar que tu cabello esté más débil o sin “vida” e incluso que sea más propenso a la caída.

3. Uñas frágiles

Las uñas blandas, las que se deshacen por capas o las simplemente frágiles, son indicios de falta de algo en tu cuerpo, por lo que podría ser otro de los síntomas de falta de Omega-3. Si tienes problemas con las uñas, prueba a aumentar tu ingesta de dichas grasas. Aprovechamos para decir que lo ideal es tomarlas (y esto es válido para minerales, vitaminas y, en general, todos los nutrientes) en su estado natural. En concreto, en el caso de los Omega-3, varios estudios concluyen que los Omega-3 procedentes de fuentes animales, como el pescado azul, son los de absorción más fácil por el cuerpo que los procedentes de fuentes vegetales. Intenta por tanto comer más pescado azul.

4. Problemas de sueño

Así de concluyente fue un estudio de la Universidad de Oxford, que aseveró que quienes tenían niveles más altos de Omega-3 disfrutaban de un sueño de mayor calidad. Hay que hacer notar que es mejor consumirlos por la mañana o al mediodía, pues si lo haces a la hora de la cena, te pueden mantener despierto.

5. Falta de concentración

Este es otro de los síntomas de la falta de ácidos Omega-3-. Es conocido el hecho de que la falta de Omega-3 puede generar problemas de concentración, de modo que, si es tu caso, aumenta el consumo de pescado azul. Mucha gente ha mejorado sus niveles de concentración aumentando la ingesta de Omega-3.

6. Cansancio

El cansancio es un problema muy complejo y puede tener muchas causas: no vamos aquí a dar con la receta universal para eliminarlo. Pero se sabe que una de esas causas puede ser la falta de ácidos Omega-3. Un estudio llevado a cabo en el Hospital Vall d’Hebron, de la Universidad Autónoma de Barcelona, así lo demostró. Elevar el consumo de ácidos Omega-3 en la dieta puede aumentar el nivel de energía.

7. Dolores de articulaciones

Los ácidos grasos Omega-3 derivados de pescados son agentes antioxidantes poderosos. Son importantes, además de lo ya dicho, para quienes padecen dolor en las articulaciones. Los omega-3 pueden prevenir el proceso de inflamación, que constituye el inicio del proceso que destruye los tejidos y las articulaciones.

¿Cómo aumentar los ácidos de Omega-3 en tu organismo?

Si deseas aumentar tus niveles de ácidos Omega-3, puedes lograrlo a través de una dieta rica y variada. No obstante, en el caso de las personas veganas o vegetarianas, o también en mujeres embarazadas y en período de lactancia, puede ser interesante su consumo a través de una suplementación. Además, existen opciones que no provienen del pescado sino que utilizan aceite de algas.

Pero, ¿en qué alimentos podemos encontrar los ácidos Omega-3? Principalmente en el pescado y los mariscos, sobre todo el atún, la caballa, las sardinas, el salmón y los arenques.

Dentro de las opciones vegetales, se encuentran en las nueces y las semillas, entre las que destacan las de linaza y de chía y las nueces negras. También el aceite de linaza, de canola o de soja.

Si tu dieta es variada y saludable e incluyes con regularidad los alimentos que hemos mencionado, tu organismo podrá obtener el aporte recomendado para disfrutar de una buena salud.

Cuándo tomar Omega 3

Para disfrutar de los beneficios de los ácidos grasos Omega 3, solo hay que tomar la cantidad mínima recomendada, pero no hay un horario específico en el que su ingesta sea más favorable. 

No obstante, puesto que, como hemos dicho, los problemas para conciliar el sueño son uno de los síntomas de que los niveles pueden estar bajos en nuestro organismo, quienes se vean afectados por ellos pueden optar por tomar Omega 3 antes de dormir. El motivo reside en que un aumento de DHA en la sangre favorece la liberación de melatonina, que es la hormona que se encarga de hacernos sentir sueño y de que el descanso sea de calidad.