Sexualidad, Vida de Pareja

7 métodos anticonceptivos no hormonales

metodos anticonceptivos no hormonales

Los diferentes tipos de píldoras, los implantes o los parches son métodos muy usados como anticonceptivos, puesto que tienen una alta fiabilidad. Sus ventajas son indiscutibles, pero tienen un inconveniente del que no se suele hablar tanto como se debería: los problemas hormonales. A grandes rasgos, introducen hormonas en el cuerpo femenino, con lo que inevitablemente alteran el equilibrio hormonal de la mujer y pueden llegar a tener consecuencias nocivas para la salud. Es por eso que muchas mujeres prefieren utilizar métodos anticonceptivos no hormonales.

Las hormonas son clave en determinadas funciones corporales y tienen un papel importante en el estado de ánimo, la forma física y, por supuesto, en la vida sexual. Además, las pastillas anticonceptivas tienen un efecto trombótico, lo que puede suponer un riesgo para mujeres fumadoras, con obesidad o hipertensas. 

Y aunque en este artículo no vamos a profundizar en los daños para la salud que este tipo de anticonceptivos tienen para las mujeres, sí que debemos plantearnos por qué se impulsa su uso y por qué no destinan recursos en la investigación para desarrollar alternativas que no sean perjudiciales o que vayan destinadas a los hombres, cuyo ciclo hormonal es mucho más sencillo que el de las mujeres. 

En lo que hoy nos centraremos es en los 7 métodos anticonceptivos que se pueden utilizar como alternativa. 

Métodos anticonceptivos sin hormonas

1. Los preservativos

Son fundas de látex que recubren el pene, impidiendo que el semen penetre en la vagina. Es posiblemente el método anticonceptivo no hormonal más usado en todo el mundo.

Pros y contras de los preservativos como anticonceptivo no hormonal

Son baratos, los hay en supermercados y bares y son fáciles de usar. Los hay de colores, texturas, formas y hasta de sabores diferentes, lo que puede añadir un componente lúdico al sexo. Además, sólo se usan en el momento de las relaciones sexuales con penetración. Y, además es el único método anticonceptivo que permite al hombre controlar la no concepción. Pero la mayor ventaja del condón es que previenen la transmisión de enfermedades sexuales.

En contra, que puede deslizarse del pene, lo que obligaría a la pareja a usar un anticonceptivo de emergencia (como la píldora del día después). Y otra desventaja poco conocida es que son de látex, y hay personas alérgicas a él. Pero también los hay de poliuretano, aunque éstos no se encuentran en todas partes, y eso soluciona el problema.

2. Los preservativos femeninos

Los preservativos femeninos son otro de los métodos anticonceptivos no hormonales que se pueden utilizar hoy en día. Aunque son más desconocidos. Básicamente proporcionan, como los masculinos, protección mediante una “barrera”. Pero no se colocan sobre el pene, sino que se introducen dentro de la vagina.

Se estima que apenas el 1% de las mujeres utiliza este sistema, a pesar de una campaña, de hace unos años, del Ministerio de Sanidad para promocionar el uso de este método anticonceptivo femenino no hormonal.

Pros y contras de los preservativos femeninos como anticonceptivo no hormonal

La principal ventaja de este método anticonceptivo sin hormonas es es que también previenen el contagio de las enfermedades de transmisión sexual y, por supuesto, el embarazo. Además, se pueden colocar hasta ocho horas antes de las relaciones. Con el preservativo femenino es la mujer quien retiene el control de la anticoncepción. En contra, que hay que asegurarse bien de que el pene se coloca en el interior del dispositivo, pues podría introducirse entre él y la vagina. También puede deslizarse, en este caso al interior de la vagina, lo que, de suceder, requeriría igualmente un anticonceptivo de emergencia. Son más caros que los masculinos, y también no tan fáciles de encontrar.

3. Los DIU

Los dispositivos intrauterinos, o DIU, tienen forma de T, son de plástico y contienen cobre; se introducen en el interior del útero. Es, por tanto, necesario que sea un médico quien lo haga, a pesar de que hay un movimiento a favor de que sea una enfermera experta quien también pueda hacerlo.

Pros y contras del DIU como anticonceptivo no hormonal

Son una solución a largo plazo, pues pueden permanecer colocados varios años (hasta diez, dependiendo del tipo). Tienen la ventaja de que no hay que recordar comprarlos periódicamente, y que no hay que acordarse de tomar una píldora diariamente.

En contra, que no protegen frente a las ETS, que pueden desplazarse y que en el caso –poco probable, desde luego- de quedarse embarazada con él puesto, se produzca un embarazo ectópico, o sea es una situación que requeriría la intervención inmediata de un ginecólogo. En la actualidad, son cada vez más los estudios que desaconsejan su uso, ya que también pueden provocar quistes de ovarios.

4. El diafragma

Tienen forma discal o semiesférica y se colocan en el cuello del útero. Este método anticonceptivo no hormonal impide la entrada de los espermatozoides. Se recomienda usarlos con espermicidas para una mayor seguridad.

Pros y contras del diafragma como anticonceptivo no hormonal

Pueden colocarse antes de tener relaciones sexuales, pero debe tenerse en cuenta que los espermicidas no duran más allá de tres horas y si aquellas se demoran más, habría que añadir espermicida extra. Requieren cierta adaptación, y puede llevar algún tiempo sentirse segura con ellos.

Este método anticonceptivo no es tan efectivo en la prevención del embarazo: entre el 92 y el 96% de efectividad, frente al 98% de los preservativos, por ejemplo. Se dan casos de cistitis, con su uso.

5. La esponja

Es eso, una esponja que contiene un espermicida y que se introduce en el interior de la vagina. Es de un único uso y no se puede llevar más de 30 horas seguidas.

Pros y contras de la esponja como anticonceptivo no hormonal

La esponja tiene un doble efecto: de una parte, el espermicida mata o debilita a los espermatozoides, impidiendo su avance hacia el útero. Y, por otra, la esponja tapona la entrada al útero (el cuello del útero). Es de fácil uso, pero requieren cierta preparación, pues hay que humedecerla para activar el espermicida. A continuación, debe introducirse lo más profundamente posible en la vagina (si llegar a sentirse incómoda). Debe permanecer allí al menos seis horas tras las relaciones. Es muy poco frecuente, pero si se rompiera al sacarla habría que acudir al médico.

No la deben usar mujeres que han dado a luz recientemente (o que han abortado) o bien que hayan tenido algún trauma en la zona.

6. La planificación familiar natural

El método consiste en controlar a la perfección el ciclo menstrual. Requiere un control exhaustivo, difícil de llevar con precisión. Hay varias posibilidades para llevarlo: la temperatura basal, el tipo de flujo vaginal, el calendario y otros.

Pros y contras de este método anticonceptivo no hormonal

A favor de este método anticonceptivo sin hormonas está su efectividad: hasta del 99%, pero cuidado, el control tiene que ser perfecto y la monitorización es tan difícil que resulta punto menos que imposible seguirla, pues un simple episodio de estrés u otros trastornos pasajeros pueden alterar significativamente el ciclo menstrual y arruinar la planificación. Esto convierte a este método en uno de los menos efectivos.

7. La ligadura de trompas

Consiste en ocluir las trompas de Falopio, que son los tubitos que conducen los óvulos maduros a los ovarios, donde permanecen hasta que son fecundados o expulsados durante la menstruación.

Pros y contras de la ligadura de trompas como anticonceptivo no hormonal

A favor está su efectividad, pues es del 99,5% de los casos (o sea, que 1 de cada 200 mujeres con las trompas ligadas puede quedar embarazada). Es irreversible en prácticamente todos los casos, por lo que se suele aconsejar sólo a mujeres que ya han tenido hijos y no quieren más, a las que tienen elevados riesgos de problemas serios si se quedan embarazadas, o bien a partir de cierta edad, en que un embarazo puede no tener buen fin. Se lleva a cabo sólo si la mujer tiene absolutamente claro que no quiere tener hijos.

También hay que tener en cuenta que se trata de una intervención quirúrgica, desde luego leve, pero que como toda cirugía conlleva ciertos riesgos (infecciones, hemorragias).

En la vasectomía, la intervención es muy sencilla y es un método anticonceptivo muy eficaz, además de reversible y con importe muy inferior a la ligadura de trompas. El único inconveniente es que tarda unos tres meses en comenzar a ser eficaz y que no protege de enfermedades, como sucede en la ligadura.

Pastillas anticonceptivas sin estrógenos

Las pastillas anticonceptivas que no utilizan estrógenos llevan hormonas como la progestina. Por lo tanto, siguen siendo eficaces para evitar los embarazos no deseas, pero evitan también los efectos negativos asociados a las primeras, como son los trombóticos. 

No obstante, los efectos secundarios que repercuten en la salud pueden mantenerse, como el acné, los dolores de cabeza, la depresión, las náuseas o los quistes de ovarios, entre otros. Además, su eficacia es bastante menor que la de las pastillas con estrógenos. 

Puesto que cada vez son más conocidos los efectos negativos de los estrógenos que traen las pastillas anticonceptivas tradicionales, cada vez son más las marcas que apuestas por esta alternativa. Algunas de las marcas más conocidas son Slinda, Kali o Saheli.

Parches anticonceptivos sin hormonas

El funcionamiento de los parches anticonceptivos es el mismo que el de las pastillas que se ingieren, solo que estos se pegan en la piel, que va absorbiendo progresivamente las hormonas que contiene. 

Puesto que su uso es menos habitual, también lo son el número de marcas que apuestas por los parches sin estrógenos. La más conocida es Lisvy, que fue lanzada al mercado en 2016 y que contiene etinilestradiol y gestodeno.

¿Cuál es el mejor método anticonceptivo no hormonal?

Los anticonceptivos hormonales para mujeres se siguen utilizando hoy en día como el principal método para evitar los embarazos no deseados, pero poco se habla de los incontables efectos secundarios que tienen para la salud de las mujeres, tanto los que contienen estrógenos como los que no. 

Por otra parte, estos, así como la mayor parte de los métodos que hemos mencionado en este artículo, no protegen frente a las enfermedades de transmisión sexual o ETS. Los únicos que sí ofrecen una barrera son los preservativos masculinos y los femeninos. 

El número de contagios por este tipo de enfermedades se mantiene al alza, y cada vez en jóvenes de menor edad, dado que se inician antes en las prácticas sexuales y no cuentan con una educación sexual de calidad. Incluso si se trata de una pareja estable, solo se recomienda usar alternativas cuando hay una confianza plena y después de haber realizado una analítica que verifique que ninguno de los dos tiene alguna enfermedad. 

Hay que recordar que no todas dan síntomas de manera inmediata, por lo que salvo que haya una prueba por medio, no hay forma de saber si se goza completamente de buena salud. 

Por consiguiente, si buscas un método anticonceptivo que sea eficaz y que además te proteja de las enfermedades de transmisión sexual, opta por los preservativos masculinos y femeninos. Y si deseas una alternativa, nuestro consejo es que te informes de todos los efectos secundarios sobre la salud, en particular de los métodos hormonales, y que valores con tu pareja la posibilidad de la vasectomía reversible.