Salud y medicina, Sin categorizar
Por qué pican los mosquitos y cómo evitar sus picaduras
Índice de contenidos
Las picaduras de mosquito provocan picor, hinchazón y enrojecimiento. Te explicamos por qué ocurre, cómo prevenirlas y qué hacer si ya te han picado.
Hay sonidos pequeños que tienen un poder enorme. El de un mosquito cerca del oído, en plena noche, es uno de ellos. Puede empezar como un zumbido casi imperceptible y acabar convirtiéndose en una misión: encender la luz, mirar las paredes, sacudir la sábana, volver a apagar la luz… y descubrir que, justo cuando intentas dormir de nuevo, el «zzz» vuelve.
Pero más allá de la molestia, los mosquitos tienen su propia estrategia. Entender cómo actúan puede ayudarnos a prevenir mejor sus picaduras.
No todos los mosquitos pican: solo las hembras
Aunque solemos hablar de «los mosquitos» en general, no todos pican. Solo las hembras lo hacen, porque necesitan las proteínas de la sangre para desarrollar sus huevos.
Cuando pican, no solo extraen sangre. También introducen una pequeña cantidad de saliva en la piel. Nuestro sistema inmunitario detecta esa saliva como un elemento extraño y activa una respuesta de defensa que libera histamina, una sustancia relacionada con la inflamación.
Por eso aparecen la hinchazón, el enrojecimiento y ese picor tan intenso que a veces cuesta muchísimo no rascarse.
¿Por qué parece que los mosquitos siempre pican a las mismas personas?

Hay personas que tienen la sensación de ser el plato favorito del verano. Y, en parte, puede ser cierto.
Los mosquitos nos localizan siguiendo distintas señales. Una de las más importantes es el dióxido de carbono que expulsamos al respirar. También se sienten atraídos por el calor de la piel, la humedad, el sudor y ciertos olores corporales. En zonas como Cataluña, el mosquito tigre (Aedes albopictus) es especialmente activo durante el día, lo que lo hace más difícil de evitar que el mosquito común.
Por eso, en una misma terraza o habitación, puede haber alguien lleno de picaduras y otra persona prácticamente intacta. No siempre es casualidad: algunos cuerpos son más fáciles de detectar para ellos.
La tentación de rascarse: por qué es mejor resistirla
Rascarse puede aliviar durante unos segundos, pero suele ser una trampa. Al hacerlo, la piel se irrita más y la molestia puede aumentar. Además, si rascamos con fuerza o rompemos la piel, aumenta el riesgo de que la zona se infecte.
Aplicar frío local puede ayudar a calmar la inflamación y el picor. También pueden utilizarse productos calmantes específicos, siguiendo siempre las indicaciones del envase. La mayoría de las picaduras de insectos son leves y desaparecen solas en pocos días. Si la reacción es muy intensa, aparece dolor, fiebre, signos de infección o cualquier síntoma que preocupe, es recomendable consultar con un profesional sanitario.
Cómo prevenir las picaduras de mosquito: medidas eficaces

La mejor forma de evitar el picor es evitar la picadura. Algunas medidas sencillas pueden marcar la diferencia, especialmente en verano o en zonas húmedas.
Usar repelente, sobre todo al atardecer, puede ayudar a reducir significativamente las picaduras. También es recomendable llevar ropa que cubra brazos y piernas si estamos en zonas con vegetación, cerca de agua o en lugares donde los mosquitos tienden a acumularse.
En casa, las mosquiteras son una gran aliada. Conviene revisar platos de macetas, cubos, recipientes o cualquier rincón donde pueda acumularse agua estancada, ya que estos espacios favorecen la reproducción de los mosquitos.
Los mosquitos son pequeños, pero saben hacerse notar. Con un poco de prevención, podemos reducir sus visitas nocturnas y descansar con mayor tranquilidad. Porque la mejor picadura es, sin duda, la que no llega.