Salud y medicina

Tomar la tensión en casa: cuándo y cómo hacerlo correctamente

Qué es tomarse la tensión

La tensión es la forma coloquial de referirnos a presión arterial, y tomarse la tensión es medir la presión con la que la sangre circula por las arterias del cuerpo, bombeada por el corazón. Hay dos valores de tensión:

  • La máxima, que corresponden al momento en que el corazón está latiendo, o sístole, y
  • La mínima, que corresponde al momento entre latido y latido, con el corazón en reposo, o diástole.

La tensión se mide en milímetros de mercurio (mmHg) y el resultado de una medición son dos cifras: la tensión sistólica y la tensión diastólica. Un ejemplo podría ser 120/80, o simplemente 12/8.

Si la tensión es alta, decimos que el paciente es hipertenso, o que tiene hipertensión.

La hipertensión

La hipertensión es un trastorno insidioso, o sea que no provoca ningún síntoma. Con todo, algunas manifestaciones raras pero graves son:

  • Dolor de cabeza, adormecimiento, confusión o coma
  • Dificultad seria para respirar (disnea)
  • Sangrado nasal, sobre todo si va acompañado de alguno de los anteriores.

Constituye un factor muy importante para la buena salud del corazón (junto a la obesidad, el sedentarismo, el colesterol elevado y el tabaquismo) y de ahí la importancia de mantenerla controlada.

El cuerpo tiende a incrementar la tensión según envejece. Esto lo provoca la pérdida progresiva de elasticidad de las arterias. La hipertensión depende, en parte, de la edad del paciente.

Por ejemplo, hablamos de hipertensión en un hombre de 60 años de edad si la tensión es superior a 160/90 estando en reposo.

Los pacientes hipertensos con enfermedades determinadas, como los pacientes diabéticos, deben controlarla especialmente, pues la hipertensión puede provocarles problemas muy serios.

Qué causa la hipertensión

En más del 90% de los casos, la hipertensión no tiene causa conocida: es lo que llamamos hipertensión idiopática, primaria o esencial.

En ese pequeño porcentaje de casos restante existe una causa conocida y hablamos entonces de hipertensión secundaria. Entre las enfermedades que pueden provocar hipertensión están

  • Las enfermedades crónicas del riñón
  • Las enfermedades de las arterias
  • El abuso crónico del alcohol
  • Algunas enfermedades hormonales
  • Algunos tumores, como el feocromocitoma, que produce un exceso de hormonas.

Quiénes se deberían tomar la tensión en casa

Deberían mantener la tensión controlada los pacientes de hipertensión o sospechosos de padecerla:

  • Personas con hipertensión diagnosticada y que siguen un tratamiento, para comprobar si éste funciona. O personas que siguen un nuevo tratamiento.
  • Personas con problemas de “bata blanca”: En a consulta puede subirles la tensión y ser ésta normal en casa (hipertensión de bata blanca). Y a la inversa, una tensión baja en la consulta y alta en casa (hipotensión de bata blanca)
  • Personas con riesgo cardiovascular elevado:
    • Diabéticos
    • Antecedentes de infarto de miocardio o ictus
    • Pacientes con enfermedades renales
  • Mujeres embarazadas, si el ginecólogo lo recomienda.

La frecuencia de la toma de tensión será el médico quien la determine

No es necesario que se tomen la tensión las personas jóvenes, sanas, sin otros factores de riesgo (glucosa elevada, colesterol elevado, sedentarismo, fumadores).

Cómo se toma la tensión en casa

Hay varios factores de importancia a la hora de tomarse la tensión en casa.

  • Lo primero, es necesario usar un buen tensiómetro, preferiblemente de brazo a los de muñeca.
  • El paciente debe estar relajado, sentado, con el brazo apoyado en un soporte de modo que esté a la misma altura que el corazón.
  • Colocar el manguito alrededor del brazo, por encima del codo, y encenderlo
  • El manguito se inflará para posteriormente deshincharse, momento en el cual aparecerán en la pantalla los valores máximo y mínimo de la tensión, y la frecuencia cardíaca en forma de latidos por minuto (el pulso).
  • La operación debe realizarse dos veces seguidas, y la media de ambas dará el valor correcto.

Es preferible que sea otra persona quien haga toda la operación, y no el propio paciente, sobre todo si es mayor, tiene problemas visuales, etc.

Bibliografía

Fundación Española del Corazón: hipertensión
Clínic Barcelona: Hipertensión arterial