Salud y medicina

Tipos de granos en la cara y por qué salen

Algunas consideraciones

Con carácter general, hay que afirmar que esas costumbres de explotarse los granos, tratar de sacar las espinillas apretando con las uñas o simplemente rascarse, son por completo desaconsejables. Lo más frecuente es que el problema, sea cual sea, empeore.

En la duda, lo más aconsejable es que empieces por hablar con tu farmacéutico, que sabrá recomendar lo más adecuado a tu propio caso.

A efectos de prevenir los granos, conviene tener en cuenta algunos consejos que puedes incorporar a tu rutina diaria de limpieza:

  • Lávate la cara al menos dos veces al día, usando un jabón suave
  • Evita que el pelo (sobre todo si es graso) esté en contacto con la piel, como en los flequillos
  • Evita exponer la piel a fuentes directas de calor o de frío. Igualmente evita demasiado sol.
  • Usa cremas hidratantes, no grasas, que producirían el bloqueo de los poros
  • No te excedas en el maquillaje
  • Sigue una dieta variada, evitando el exceso de grasas. Mantente bien hidratado, bebiendo abundante agua
  • Ten en cuenta que los remedios tradicionales caseros no suelen ser eficaces.

Hay bastantes diferentes tipos de granos, desde la simple espinilla hasta los dolorosos quistes, o nódulos. Te contamos los más habituales, sin entrar en trastornos como los forúnculos, quistes, lipomas y otras dolencias que siempre debe ver un médico.

El acné

Es un trastorno extraordinariamente común, que se presenta sobre todo en la pubertad. Es debido al incremento de la producción de andrógenos (las hormonas sexuales masculinas; y sí, las mujeres también las tienen, aunque en menor cantidad).

Los andrógenos estimulan las glándulas sebáceas de la piel, lo que causa una mayor producción de grasa (sebo). Simultáneamente, se produce un estrechamiento del canal de salida del sebo, dificultando o impidiendo su expulsión al exterior.

Si las glándulas sebáceas se infectan con bacterias presentes en la piel (fundamentalmente la Propionebacterium acnes) se presentan los granos, síntoma habitual de este proceso. Los desechos de estas bacterias son irritantes para las glándulas sebáceas, que acaban por inflamarse.

La sensibilidad de las glándulas al incremento de hormonas es muy variable, y hay quienes tienen serios problemas de acné, que debe ver un médico. También hay adolescentes cuyas glándulas no son tan sensibles a los andrógenos y apenas tienen este trastorno.

Tratamiento del acné

Los consejos que dábamos al principio de este artículo son extensivos al acné, por no que no insistiremos en ellos.

Debes ser perseverante en estas rutinas. Tras seis u ocho semanas, el acné debería remitir apreciablemente. Si no lo hace, es momento de acudir al médico (dermatólogo de preferencia).

El médico indicará en tratamiento más adecuado para cada tipo de acné. Puede ser local (una pomada aplicada directamente en la piel) o sistémico (mediante fármacos ingeridos).

Las espinillas

Se producen cuando el conducto o canal del folículo piloso se obstruye por un exceso de queratina (una proteína componente de las capas superficiales de la piel). Pueden ser de dos tipos:

  • Puntos negros, que se producen por la oxidación de las grasas, mezcladas con suciedad del ambiente y restos de células cutáneas muertas.

Se tratan con exfoliación o mediante limpiezas específicas a cargo de un profesional

  • Puntos blancos, que son espinillas cerradas que forman pequeños granitos con la punta blanca.

Lo ideal es acudir a un dermatólogo.

Los milium

Los milium, o milia, son pequeños quistes también debidos a la acumulación de queratina en las glándulas de la piel. Se diferencias de las espinillas en que siempre tienen apariencia blancuzco-amarillenta y redonda.

Lo ideal, de nuevo, es que los trate un médico, que los extirpará o bien vaciará el interior. También podría indicar tratamientos farmacológicos con cremas o lociones adecuadas.

Granos comunes

Es el más frecuente y se caracteriza por su color rojo. Pueden aparecer por diferentes causas:

  • Exceso de hormonas
  • Diete demasiado rica en grasas
  • Consumo de chocolate
  • Problemas psicológicos, como estrés, ansiedad o depresión.

Se tratan mediante cremas o pomadas adecuadas. Habla en principio con tu farmacéutico quien, llegado el caso, podría recomendarte la visita a un médico.