Sector seguros

¿Se pueden tener dos seguros a la vez?

Para aquellas cosas a las que les tenemos cariño o que tienen un valor muy alto para nosotros, toda protección nos parece insuficiente. Algo similar sucede cuando se trata de la vivienda, del coche e incluso de la propia vida. De ahí que una pregunta frecuente en este sector sea la de si se pueden tener dos seguros a la vez. Hoy te explicamos si es posible y si merece la pena.

¿Para qué sirve un seguro?

Cuando se contrata un seguro, lo que se busca es la prevención del riesgo o la compensación frente a las consecuencias que puedan tener lugar. Es decir, que de producirse un imprevisto que cause daños materiales o personales, sea la compañía aseguradora la que cubra el coste económico o la que ofrezca una indemnización. Siempre y cuando el siniestro que se haya producido esté incluido en las condiciones de la póliza y se cumplan todos los requisitos asociados.

Así, existen seguros para los vehículos, las viviendas, el móvil, los accidentes laborales e incluso la vida. Los riesgos a cubrir varían en cada uno de ellos, pero la finalidad es siempre la de disfrutar de la tranquilidad de que se tiene una cobertura y una protección si algo malo sucede.

¿Cuántos seguros puedo tener?

La normativa que regula al sector de los seguros es la Ley de Contrato de Seguro. En ella, no se establece ninguna limitación con respecto al número de contrataciones que se puedan tener para un mismo objeto, pero sí con respecto a los cobros si se produjera el siniestro cubierto.

Las pólizas nunca pueden utilizarse como una forma de enriquecimiento. Esto es, que la contratación de aquellas sirve para compensar los daños económicos derivados de un siniestro, pero no como una vía para ganar dinero. El solo intento ya se considera un delito.

Para evitar que pueda producirse este beneficio, se establece que la compensación económica a percibir nunca puede ser superior al valor que tenga el bien asegurado. La única excepción son los seguros de vida. Puesto que no es posible ponerle precio a esta, sí que se permite el cobro de todos los seguros.

Pero si volvemos a la cuestión de cuántos seguros puedo tener, la respuesta es que varios. Sin embargo, hay que plantearse si realmente tiene sentido. La contratación de un seguro implica el pago de una prima, por lo general mensual, así que supone un desembolso económico.

Además, como hemos dicho, la propia ley limita el enriquecimiento al establecer el límite del bien. Por lo tanto, incluso cuando se tienen varios seguros contratados para la misma finalidad, no se cobraría la totalidad de la indemnización en cada uno de ellos. El motivo te lo explicamos a continuación.

El coaseguro y la concurrencia de seguros

Para comprender mejor qué sucedería si tenemos contratados dos seguros, hay que conocer el significado de dos conceptos: el coaseguro y la concurrencia de seguros.

El coaseguro es un contrato en el que dos o más compañías aseguradoras cubren un mismo riesgo. A través de este, se permite que cada aseguradora responda con una cantidad o proporción determinada cuando se produce el siniestro, en función de la participación que haya asumido en el momento de la firma. De esta manera, el riesgo queda distribuido entre todas las participantes.

Puede tratarse de una única póliza que todos los coaseguradores deben firmar su porcentaje de participación, o bien varias, con una participación individual del riesgo. Lo más frecuente es que el cliente solo pague o cobre la indemnización de una única compañía. Y que esta sea la que se encargue de las gestiones de las participaciones con las demás coaseguradoras.

En la concurrencia de seguros lo que sucede es que ante una misma situación, hay dos compañías cubriendo el mismo bien o a la misma persona, sin que previamente haya tenido lugar un acuerdo entre ellas.

¿Qué sucede si tengo dos seguros a la vez y hay un siniestro?

Aunque cualquier persona puede contratar tantas pólizas como desee, sí que existe la obligación de informar a las compañías de que ya existe una previa que cubre el mismo objeto, como por ejemplo la vivienda.

Cuando no se realiza esta comunicación, se considera que hay un fraude, y que la finalidad es el cobro de varias indemnizaciones al producirse el siniestro. De tener conciencia de esta circunstancia, no solo se arriesga recibir la indemnización que corresponda, sino que incluso se podría ir a la cárcel.

En los seguros de salud, también se pueden tener dos seguros, para acceder a diferentes tratamientos  que en una clínica se cubran y en otra no. Sin embargo, por el desembolso que supone, es preferible elegir una única póliza que sea completa.

Por último, los seguros de vida son la excepción, como ya explicamos. Dado que no se le puede dar un valor, si hay dos existentes, se cobrarán ambas pólizas completas y sin limitaciones. Este es el único caso en el que podría ser más rentable tener dos con una compensación menor que una única que ofrezca una cuantía elevada, ya que va sujeta al importe de cada prima.