Salud y medicina

Problemas digestivos: 11 alimentos que los provocan

Steack tartar ¿Sabías que el aparato digestivo alberga más de cien billones de organismos? Puesto en número, 100.000.000.000.000. La cifra es enorme, superior al número de células que componen el cuerpo humano. Se trata de bacterias, virus, microbios y demás, algunos buenos y otros no tanto. Su función, dicho de forma simplista, es descomponer los alimentos, permitiendo la absorción de nutrientes por el organismo. El equilibrio entre los organismos “buenos” y los “malos” es fundamental y cuando se rompe, aparecen los problemas digestivos, algunos leves y otros no tanto. Por ejemplo, las alubias, que son hidratos de carbono de absorción lenta, muy sanas en general, pero que provocan ciertos problemas, ejem, de todos conocidos. Lo cierto es que hay un gran número de alimentos capaces de generar indigestión, por el hecho de perjudicar las bacterias beneficiosas, alterando el deseable equilibrio de que hablábamos. A continuación, once de ellos.

Las sacarinas

Y demás edulcorantes artificiales. Aquí tenemos una razón más para prescindir de los refrescos etiquetados como “light”. Las sacarinas y demás edulcorantes artificiales (aspartamo, sucralosa, la propia sacarina), revolucionan las bacterias intestinales que controlan el metabolismo, encontró un estudio de 2014, publicado en la revista Nature. Además de provocar trastornos intestinales, facilitan la conversión de alimentos en grasas. Es decir, que no sólo dificultan perder peso sino que es más probable que, en realidad, engorden.

El café

café Hay varios estudios recientes que avalan las bondades del café, pero no es oro todo lo que reluce. El café es ácido y contiene cafeína, que acelera el tránsito intestinal y puede acabar produciendo diarreas. También es diurética, lo que favorece un cierto nivel de deshidratación, así como náuseas. Y hay más: el café provoca la secreción de ácido en el estómago (ácido clorhídrico) lo que puede causar acidez o ardor de estómago e indigestión. Si tienes cualquier problema gastrointestinal, procura limitar el café a una taza diaria, y no tomarlo con el estómago vacío.

Los carragenanos

helado Es un ingrediente de un alimento natural, en este caso de ciertas algas marinas, pero no todos los componentes de un alimento natural tienen por qué ser beneficiosos. Los carragenanos, o carragenenos se usan como estabilizadores de alimentos como la leche de soja, el yogur bajo en calorías, helados, aderezos de ensaladas y otros. Varios estudios han señalado que pueden provocar inflamación, que su vez puede causar ulceras y la enfermedad conocida como síndrome del intestino irritable. No queremos decir que haya que suprimir esos alimentos. Por ejemplo, el yogur aporta grandes beneficios a tu salud, pero si tienes problemas digestivos, limítalo a uno diario, y que sea natural, no con sabores de fruta, que contienen azúcar añadido.

El brécol

brócoli No sólo el brécol, sino otras crucíferas, como la coliflor, que contienen azúcares complejos (llamados en conjunto rafinosa) que no son digeribles y por eso producen gases. Además, tienen mucha fibra soluble, que se digiere sólo cuando llega al intestino delgado, lo cual provoca aún más gases. El brécol contiene muchas vitaminas, con lo que no es conveniente suprimirlo de la dieta. Pero sí conviene no cocinarlo en exceso, pues la cocción acabaría con sus beneficios. Si tienes ese tipo de problemas, plantéate tomar algún suplemento digestivo que contenga enzimas que favorezcan su digestión. También puede ayudarte el yogur griego, que tiene muchos probióticos.

Alimentos sin azúcar

chicle Esto enlaza con el punto uno, el de las sacarinas. Los dulces y chicles sin azúcar contienen ingredientes como el sorbitol, el maltitol, el xilitol y otros más. Pueden provocar hinchazón, gases y efectos laxantes. Fíjate en los ingredientes: si entre los primeros figura alguno que acaba en “–ol”, procura evitarlos. También provocan secreción de ácidos estomacales, lo que puede generar ardores.

Leche, quesos frescos y helados

leche-queso-yogur La intolerancia a la lactosa es bastante común. Se estima que la padece hasta un 70% de los adultos. Se debe a la ausencia de una enzima digestiva, la lactasa, que es la encargada de procesar la lactosa, un azúcar que contiene la leche. Su falta produce problemas digestivos, como hinchazón y diarrea. Aunque no seas intolerante a la lactosa, consumir muchos lácteos causa que la digestión se produzca en el intestino, y no en el estómago. En el caso de los quesos, mejor elegirlo más curados, que contienen menos lactosa.

Los fritos

Pollo frito Sabemos, siquiera intuitivamente, que unos calamares fritos (por otra parte, deliciosos) no son precisamente sanos, por su abundancia de grasas. Los alimentos grasos causan más problemas gástricos de lo que se cree. Pueden pasar por el tracto digestivo sin digerirse por completo, lo que puede provocar diarrea. O, por el contrario, dado que suelen ser de bajo contenido en fibra, puede tardarse bastante en digerirlas, provocando hinchazón, sensación de empacho y estreñimiento.

Los cítricos

naranjas Los alimentos ácidos, como el limón, la naranja o el tomate pueden irritar la mucosa del estómago, provocando ardor e incluso reflujo. Si tienes este tipo de problema, suprímelos unos días hasta que mejores, sustituyéndolos por manzanas o plátanos.

Ajo y cebolla

ajos ¿Conoces la dieta FODMAP? Los FODMAP son un tipo de hidratos de carbono no digeribles que están presentes en algunos alimentos como el ajo, o la cebolla. Pueden provocar hinchazón abdominal, estreñimiento o diarrea. Hay algunos alimentos muy saludables que contienen FODMAP, como las peras, las manzanas, las judías, la col, el brécol o la coliflor, además del ajo y la cebolla. Si tienes problemas gástricos serios, conviene que hables con tu médico, para ver si el problema (que no siempre será fácil de detectar) puede deberse a esos hidratos.

Maíz

maiz Si no se mastica bien el maíz, puede pasar por el aparato digestivo sin digerirse por completo, lo que causará problemas estomacales. Se debe a la celulosa que contiene, una fibra insoluble que requiere una enzima que no tiene el cuerpo humano. Pero no debe dar problemas si se mastica a fondo.

Los alimentos crudos

gambas En sí, los alimentos crudos no deben causar especiales trastornos. El problema radica en las bacterias que puedan contener que, desde luego, pueden dar problemas serios. La carne, las aves, los mariscos, los huevos… deben cocinarse de modo que te asegures de que matas cualquier indeseable bacteria. Y recuerda, nunca deben estar más de dos horas a temperatura ambiente, lo que favorecería la proliferación de las bacterias. No hacer caso de esta regla puede tener consecuencias más graves que la de pasarse la noche yendo al cuarto de baño. Bacterias como la Salmonella tiphi o la Escherichia coli pueden provocar problemas muy, muy serios. De modo que tenlo presente. Hay que cocinar los alimentos lo suficiente.