Salud y medicina

Los beneficios de la lactancia materna

Lactancia materna

La lactancia materna, además de ser un periodo muy especial emocionalmente, favorece la salud física de los bebés y las madres. Tanto es así que la OMS recomienda que este periodo se alargue al menos durante 24 meses. Además, un aspecto que normalmente no nos planteamos es que apoyar la lactancia materna contribuye a un planeta más saludable. En la Semana Mundial de la Lactancia Materna, recopilamos todos sus beneficios.

Beneficios para la salud del bebé

La leche materna es el mejor alimento infantil que existe. Por su composición y la gran cantidad de nutrientes que aporta, la lactancia es uno de los métodos más eficaces para proteger a corto y a largo plazo la salud de los niños y para favorecer su desarrollo: tiene las cantidades adecuadas de carbohidratos, proteínas y grasa, proporciona las proteínas digestivas, los minerales, las vitaminas y las hormonas que los bebés necesitan y contiene anticuerpos que ayudan a prevenir que el bebé enferme.

Así, los bebés que se alimentan al menos durante 6 meses con leche materna tienen menos probabilidad de desarrollar alergias, infecciones del oído, gases, diarrea y estreñimiento, enfermedades de la piel, infecciones estomacales o intestinales y enfermedades respiratorias, como la neumonía y la bronquiolitis.

La OMS, además, afirma que “los adultos que de niños tuvieron lactancia materna suelen tener una tensión arterial más baja, menos colesterol y tasas menores de sobrepeso, obesidad y diabetes de tipo 2. También hay datos que indican que las personas que tuvieron lactancia materna obtienen mejores resultados en las pruebas de inteligencia”.

Lactancia materna

Beneficios para la salud de la madre

La lactancia también aporta beneficios a la salud de las madres a corto y a largo plazo. Por un lado, modifica los depósitos de la glucosa y los lípidos, lo que supone un menor riesgo de diabetes y otras enfermedades y un aumento del colesterol bueno (HDL). Por otro, moviliza los depósitos de grasa acumulados en el organismo durante el embarazo, lo que favorece la pérdida de peso de forma natural tras el parto. Hay que tener en cuenta  que dar el pecho es un proceso metabólico activo que requiere un gasto diario de entre 200 y 500 calorías al día (equivalente a una hora diaria de ejercicio físico).  

Los diversos estudios constatan que los beneficios para la salud de las madres son visibles incluso 35 años después de la lactancia, sobre todo en las mujeres que alargan el periodo de lactancia más de un año: se reduce la probabilidad de presentar presión arterial alta, de tener diabetes y tasas anormales de colesterol, por lo que se reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular, así como del riesgo de osteoporosis y distintos tipos de cáncer.

Beneficios emocionales

Al amamantar, en cada toma se elevan los niveles de oxitocina, la llamada “hormona del amor”, lo que asienta el vínculo entre la madre y el bebé y asienta una base sólida para las futuras relaciones. Además, cuando el bebé está alterado o enfermo, la lactancia tranquiliza y relaja, ya que también se libera prolactina, una hormona que estimula la producción de la leche y que tiene un efecto calmante, tanto para el bebé como para la madre. Algunos estudios han determinado que reduce el llanto y aporta alivio, lo que puede ayudarlos a manejar mejor las situaciones de estrés cuando sean adultos. En las madres previene la depresión postparto.

Los beneficios de la lactancia duran toda la vida. Y cuanto más tiempo se mantenga, mayores serán en ambos, madre e hijo. 

Lactancia materna

Beneficios para el medio ambiente 

Además de los beneficios de la lactancia materna para la madre y el bebé, este método de alimentación natural tiene otros beneficios secundarios, como los que aporta al medio ambiente y a la salud del planeta. Por eso, la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que en este 2020 se celebra del 1 al 7 de agosto, tiene como lema “Apoyar la lactancia materna contribuye a un planeta más saludable” y se centra en el impacto de la alimentación infantil en el medio ambiente y el cambio climático.
Los beneficios para el planeta de la lactancia materna son muchos: es un recurso natural y renovable, inocuo para el medio ambiente; como la leche la produce el pecho materno, reduce completamente el consumo y eliminación de desperdicios; viene lista para tomar, por lo que no requiere gastar ningún recurso energético ni la utilización de envases, agua, jabones y productos de limpieza para esterilizar; tampoco requiere medios de transporte ni necesita distribución, por lo que no necesita combustibles nocivos para el medio ambiente. Por último, al demorarse el inicio de los períodos menstruales cuando se da el pecho, se produce una reducción del uso de productos de higiene femenina específicos que implican un ahorro tanto económico como de recursos y residuos.