Salud y medicina

¿Es contagiosa la bronquitis?

Bronquitis

Cuando llega el invierno y comienzan a desplomarse los termómetros, no solo sacamos los abrigos del armario, sino que algunas enfermedades, como los catarros y los resfriados, empiezan a hacer acto de presencia. Sin embargo, en algunas ocasiones, la inflamación de las vías respiratorias puede prolongarse y dar lugar a una bronquitis. Hoy te explicamos si es contagiosa la bronquitis y que tipos existen.

¿Qué es la bronquitis?

Comenzamos definiendo conceptos. La bronquitis es una inflamación que tiene lugar en las vías respiratorias, es decir, en los pulmones. Pero de manera más concreta, se produce en los tubos bronquiales o bronquios, que son los encargados de que el aire que respiramos entre y salga de los pulmones. 

Estos cuentan con un revestimiento que los protege, y cuando este se irrita o se inflama, aparece la bronquitis. Se distingue de otras patologías porque al inflamarse los pulmones expulsan moco, y para poder expulsarlo, aparece la tos. 

A diferencia de otras patologías de las vías respiratorias, la bronquitis no solo puede ser consecuencia de una inflamación que se prolonga en el tiempo por una enfermedad como puede ser una gripe, sino que las causas también pueden encontrarse en hábitos nocivos como el tabaco e incluso por alergias.

Dicho de una manera sucinta, la bronquitis es una inflamación, o una irritación, de las vías respiratorias inferiores, o sea de la tráquea, los bronquios y los pulmones. A efectos de la respuesta a la pregunta, hay que matizar, y distinguir entre dos tipos de bronquitis: crónica y aguda.

Tipos de bronquitis que existen

La bronquitis crónica

Generalmente es consecuencia de una inflamación prolongada de las vías respiratorias inferiores, causada bien por la exposición durante largo tiempo a gases contaminantes -como el humo del tabaco, el polvo en suspensión en el aire o agentes químicos- bien por alguna alergia prolongada. Los bronquiolos (los conductos finales, muy estrechos, de los bronquios) se van afectando paulatinamente, perjudicando su función. Los síntomas son respiración entrecortada, jadeos y tos productiva crónica.

A efectos de diagnóstico, ante la sospecha de una bronquitis crónica, el médico pedirá radiografías de tórax, pruebas respiratorias funcionales, electrocardiogramas y análisis de sangre. Todo ello servirá para confirmar el diagnóstico y evaluar la gravedad de la enfermedad.

El daño sufrido no se puede curar, pero sí se puede detener el progreso de la enfermedad. Lo más importante es dejar de fumar; además, conviene evitar áreas contaminadas o muy húmedas y, si las condiciones de trabajo son dañinas para los pulmones, hay que considerar cambiar de trabajo o incluso de residencia. El ejercicio y mantener un peso adecuado serán igualmente de ayuda.

También existen medicamentos que palian los síntomas, fundamentalmente los broncodilatadores, administrados por lo general, por inhaladores. En casos extremos, el oxígeno, en pequeñas “mochilas” portátiles, contribuirá a mejorar la calidad de vida.

La bronquitis aguda

La bronquitis aguda (es decir, de aparición reciente) es igualmente una inflamación de las vías respiratorias pero causada, en este caso, por una infección.

Especificando más, la bronquitis aguda suele producirla alguno de los virus que causan el resfriado o la gripe. La mayoría de los casos empiezan, pues, por un catarro de nariz o garganta. En muchas ocasiones, la infección no ‘baja’ a los pulmones, pero en otros sí. En concreto, los pacientes de bronquitis crónica son más susceptibles de sufrir bronquitis aguda, lo que empeora la situación.

Los síntomas habituales coinciden con los de la bronquitis crónica: irritación de las vías respiratorias, tos, mucosidad (flemas) y dificultad para respirar. Además, el paciente de bronquitis aguda tendrá habitualmente fiebre. Lo indicado a efectos de paliar los síntomas de la bronquitis crónica es válido para la aguda (excepto en lo tocante al ejercicio): dejar de fumar es fundamental, además de evitar los ambientes cargados y húmedos.

Al ser producida por un virus, no hay un tratamiento específico contra esta enfermedad. Lo que se recomienda es lo habitual para una gripe: beber mucha agua para mantenerse hidratado, tomar medicamentos antipiréticos (para bajar la fiebre), como el paracetamol, y guardar reposo. Eventualmente, si la infección vírica va asociada a otra infección bacteriana (lo que es posible), el médico podrá pautar un tratamiento antibiótico.

En resumidas cuentas, la bronquitis crónica (no producida por agentes patógenos) no es contagiosa, mientras que la bronquitis aguda, al estar causada generalmente por un virus, sí puede serlo.

¿Es contagiosa la bronquitis?

Para saber si la bronquitis es contagiosa, hay que prestar atención a sus causas. Puesto que, por lo general, se producen a consecuencia de un virus, que son los que provocan las gripes o los resfriados, aquella puede contagiarse de la misma forma en que estos dos últimos. 

Si piensas en las escuelas o en los centros de trabajo, te habrás dado cuenta de que, una vez que una persona o menor cae enferma, la probabilidad de que las demás también lo hagan es bastante alta. No obstante, tener un sistema inmunológico fuerte siempre ayuda a actuar como barrera y a poner freno al desarrollo de las enfermedades. 

Este contagio inminente sucede porque se trata, como hemos dicho, de un virus. Así, bastan unas gotas de saliva para que este pase de una persona a otra. No es necesario que el contacto sea directo, como con un beso, sino que al toser, estornudas o incluso hablar, estas pueden salpicar sin que lo veamos a simple vista, y hacer que el virus penetre en las vías respiratorias de la otra persona a través de la nariz, la boca y hasta los ojos. En el caso de la bronquitis crónica, al no producirse por un virus, no es contagiosa. 

Cuando nos contagiamos de estos virus, no necesariamente pasamos a desarrollar la bronquitis. Primero, padeceremos un resfriado común que, de media, los adultos sufrimos entre dos y tres veces cada año. Si no se curan, sino que se prolongan en el tiempo y empeoran, podrían transformarse en una bronquitis aguda. 

Para evitar los contagios, el único recurso con el que contamos es la protección. Esta se consigue mediante el distanciamiento, la protección y el aumento de las medidas de higiene, como lavarse las manos y utilizar mascarillas. Cuando se utilizan pañuelos, se recomienda desecharlos con frecuencia y utilizar un gel hidroalcohólico a continuación.

¿Cuándo deja de ser contagiosa la bronquitis?

No hay un tiempo concreto en el que la bronquitis pueda ser más o menos contagiosa, ya que, como hemos indicado, debemos remitirnos a las causas y a la forma de contagio. En primer lugar, el proceso de incubación de una enfermedad vírica, que no es inicialmente la bronquitis, es de varios días hasta incluso una semana. 

A partir de este momento es cuando se inicia la sintomatología, que incluye la tos y los estornudos. Es en esta fase cuando el virus es contagioso, porque las partículas de saliva se expulsan de manera continua al exterior. A medida que esta enfermedad progresa, y los síntomas van remitiendo, también lo hace la carga vírica, por lo que la posibilidad de contagio también se reduce. 

Hay que tener claro que lo que se contagia no es la bronquitis en sí misma, sino el virus que causa la gripe o un resfriado. Cuando estas no se curan sino que se prolongan en el tiempo, la inflamación mantenida es la que da lugar a la bronquitis.