Salud y medicina

Cuál es la diferencia entre ginecología y obstetricia

Ecografía

Te lo habrás preguntado alguna vez. Estás harta de ver en los hospitales el rótulo “Ginecología y Obstetricia”. Y, en las consultas de los especialistas, leer “Dra. Fulanita de Tal, Ginecología y Obstetricia”, hasta el punto de que se puede llegar a pensar que ambas especialidades van juntas. Y lo cierto es que no es lo mismo.

Aquí te aclaramos las diferencias entre ambas.

La ginecología es la parte de la medicina que trata del aparato reproductor femenino y de sus enfermedades. Por su parte, la obstetricia es la parte que estudia lo relativo al embarazo y al parto, incluyendo el periodo de tiempo en que, tras el parto, la mujer vuelve a su estado natural de antes del embarazo (o sea, el puerperio, en términos médicos).

La ginecología es una especialidad más amplia, y suele abarcar la obstetricia, pero no a la inversa. Es decir, prácticamente todos los ginecólogos son también obstetras, pero no todos los obstetras son ginecólogos.

Cuando debes ir al ginecólogo

Como norma general, la mujer debe acudir al ginecólogo cuando empieza a mantener relaciones sexuales. La exploración ginecológica habitual consistirá en un reconocimiento visual de los genitales externos, la vagina y el cuello de la matriz (el cuello del útero).

La exploración de la vagina requerirá la introducción de un instrumento (el espéculo) que, una vez en el interior de la vagina, se abre permitiendo ver las paredes vaginales y el cuello del útero.

Posteriormente, el ginecólogo introducirá en la vagina los dedos índice y corazón, manteniendo la otra mano en el abdomen de la paciente, lo que le permitirá explorar el útero y los ovarios, su situación, consistencia y movilidad.

Por supuesto, debes acudir al ginecólogo cuando se te presente algún problema del aparato reproductor: podrás acudir ya sea directamente a él (o ella) o a través de tu médico de familia, que o bien podrá proponer la solución al problema, o bien te derivará al especialista.

En el obstetra

El obstetra, o tocólogo, es el especialista que controla, como ya hemos dicho, el embarazo, el parto y el puerperio, y debes acudir a él cuando pienses que estás embarazada.

La primera señal de embarazo suele ser la falta de la regla. Como hay muchas posibles causas de que esto suceda, cabe considerar otros síntomas, como náuseas matinales o alteración de las mamas (endurecimiento o especial sensibilidad). En cualquier caso, la manera más fácil de determinar si existe o no el embarazo es hacerte con un test que puedes comprar en la farmacia. Si el test da positivo, lo siguiente es la visita al especialista.

El obstetra pedirá un análisis de sangre y orina, que descartarán infecciones u otros posibles problemas, y una primera ecografía, que se realiza vía vaginal y que permitirá comprobar que el embrión está bien colocado.

Tras esta primera ecografía, el obstetra pedirá otras dos: la primera, sobre la semana 20 del embarazo, sirve para comprobar el desarrollo del feto, y el crecimiento y ubicación de la placenta (que es el ‘saco’ dentro del cual está el feto), y descartar posibles malformaciones. Es importante recalcar en este punto que la ecografía sirve de gran ayuda, pero puede no detectar alguna que se manifestaría después del nacimiento.

La tercera ecografía la pide el tocólogo más próxima al parto y comprobará el normal crecimiento del feto y la placenta, así como el estado del cordón umbilical y el flujo de sangre que recibe el feto.

Tanto la segunda como la tercera ecografías se realizan colocando el emisor de ultrasonidos encima del abdomen de la gestante.