Salud y medicina

Coronavirus: 9 signos de que tienes ansiedad post-confinamiento

Ansiedad postconfinamiento

Parece que el confinamiento toca a su fin. Fase 2, fase 3… todo indica que pronto llegaremos a esa “nueva normalidad” que, en realidad nadie sabe bien en qué va a consistir. Y eso está creando un importante nivel de incertidumbre. ¿Qué va a cambiar? ¿Vamos a teletrabajar –quienes puedan? ¿Los niños vuelven o no al colegio antes del verano?¿Los espectáculos de masas, como el fútbol o los cines o tantos otros van a ser lo mismo?

Las respuestas a todas estas preguntas, y a muchas más, están en el aire y lo menos que producen es esa incertidumbre, cuando no un estado de ansiedad general.

Aquí repasamos las causas de esa ansiedad y algunas técnicas que podrán ayudarte a sobrellevarla.

Signos de ansiedad post-confinamiento

Hay muchas diferentes maneras en que la ansiedad se manifiesta. Las siguientes circunstancias pueden ser indicativas:

  • Sentimiento de preocupación o estrés por el futuro
  • Problemas de sueño
  • Cansancio, irritabilidad o problemas para concentrarte
  • Palpitaciones: el ritmo cardiaco se acelera
  • Punzadas o calambres estomacales
  • Fala de aliento o respiración anhelante
  • Sudores.

Otras señales son rumiar demasiado las cosas, aplazar deberes que en circunstancias normales harías de inmediato, pero que un miedo inexplicable te impide abordar, dolores de cabeza o de estómago, náuseas.

Es normal un cierto estado de ansiedad ante lo desconocido, ante situaciones que no controlas, pero cuando tus pensamientos son obsesivos, tu mal humor es constante o tu irritabilidad y tu falta de paciencia son excesivos, la ansiedad te puede estar creando problemas.

Puedes encontrarte lavándote compulsivamente las manos, con pensamientos desasosegantes con una posible infección por la Covid-19, y desinfectando obsesivamente todo lo que tocas –o tocan terceras personas. A nadie le gusta la ansiedad, y podrías tratar de ignorarla, reaccionando negativamente y tratando de controlarla.

Causas de la ansiedad post-confinamiento

Desde el miedo al contagio hasta las preocupaciones de trabajo y dinero, hay muchas diferentes causas de ansiedad por la vida que llega, tras el encierro.

A menudo se presenta la ansiedad cuando tratamos de prever cómo se desarrollarán esas situaciones amenazantes. Si bien anticiparse a posibles situaciones inciertas puede ser de ayuda, tratar de resolver problemas que en realidad aún no se han presentado puede disparar la preocupación y la ansiedad.

“Mal de muchos…” Ya sabemos cómo sigue el dicho, pero lo cierto es que todo el mundo está en mayor o menor medida en las mismas circunstancias. Todas ellas pueden sobrepasarnos, pero es importante recordar que esos sentimientos son respuestas “normales” a la situación en que nos encontramos.

Nos hemos sentido seguros en nuestras casas, en esa burbuja que el virus nos ha obligado a crear. Nos han dicho que salir no era conveniente y ahora que sí que podemos, según la fase en que estemos, puede en algunos casos aumentar el miedo al contagio.

Habla con algún amigo o familiar de confianza. Te puede ayudar, aunque no vaya a solucionar los problemas, claro. Y si tu agobio empieza a ser compulsivo, piensa en pedir ayuda psicológica.

Como sobrellevar la ansiedad post-confinamiento

Márcate objetivos diarios

No se trata de que te fijes metas inalcanzables, sino de cosas como cocinar ese difícil plato que te gustó tanto, o ver por fin esa película que hace tiempo que te apetece. Tendrás algo que hacer y te proporcionará un sentido de satisfacción y también de alegría.

Acepta la situación

Hay muchas cosas que están por completo fuera de tu control, y no siempre eso es fácil de aceptar. Tienes que “practicar” la autoaceptación, y también evitar culparte –es decir, tienes que disculparte, incluso ser autocompasivo– con lo que seguro vas a disminuir el estrés. No pretendas aclarar de una vez tus dudas, porque no podrás: ¡en esta situación son demasiadas!

Vive el presente

Te va a ayudar a no estar angustiado por la incertidumbre. Encuentra los pequeños placeres que puede darte tu día a día: los hay. Podrías empezar el día con un poco de meditación, lo que te dará una visión global de tu estado emocional. Evitará que tu vida esté regida por esos pensamientos negativos.

Gestiona la información que recibes

Si lo que diariamente nos cuentan los medios (TV, periódicos, radio) puede resultar preocupante, lo que recibimos por redes sociales es apabullante. En Twitter, Facebook, Instagram… hay muchísimas “fakenews”, informaciones incorrectas, cuando no falsas y tendenciosas, y todo ello puede desencadenar mayores niveles de ansiedad. Intenta filtrar, y quedarte solo con lo importante. No dudes en abandonar un chat que te angustie.

Que tu rutina diaria incluya algo de ejercicio

Un paseo diario. Mejor si es de media hora y a paso rápido, pero incluso “darte una vuelta” te aportará una sensación de cambio de entorno y disfrutarás de algo de aire fresco. Ver a los demás, incluso a quienes no conoces, en la misma situación que tú te animará.