Salud y medicina

9 consejos para prevenir las enfermedades de los niños en invierno

9 consejos para prevenir las enfermedades de los niños en invierno

Las bajas temperaturas y el sistema inmunológico aún inmaduro de los más pequeños hacen que los procesos gripales y catarrales y los problemas respiratorios estén muy presentes en las consultas de pediatría en invierno. Aunque no podemos evitar que se contagien de algunas enfermedades, sobre todo si están en contacto con otros niños, sí podemos practicar algunos hábitos –y enseñarles otros– para intentar disminuir las posibilidades de que se enfermen en esta época del año. En el artículo de hoy vamos a hablarte sobre cómo prevenir las enfermedades comunes en niños pequeños.

Enfermedades más comunes en niños pequeños

Los primeros años de vida de un bebé son claves para el fortalecimiento de su microbiota y su sistema inmunológico. Aunque este no es necesariamente débil por tratarse de niños y niñas sino inmaduro, su funcionamiento sí difiere del de los adultos. Su capacidad de respuesta es mayor ante determinadas enfermedades, lo que hace que no las desarrollen. O que de hacerlo, la intensidad sea menor.

Al ser inmaduro y estar aún en proceso de adquirir inmunidad, hay otras enfermedades que sí les afectan, como son las siguientes.

Catarros, resfriados y gripe

Estamos rodeados de virus y bacterias, frente a los que vamos adquiriendo inmunidad a medida que crecemos. UN sistema inmunológico fuerte tiene la capacidad de lidiar con estos gérmenes sin que lleguen a causar una enfermedad en la persona.
Sin embargo, en el caso de niños y niñas no sucede así. El resultado es que acostumbran a encadenar catarros y resfriados. Bien porque los desarrollan ellos mismos o porque en el colegio se contagian unos a otros.

Faringitis y amigdalitis

La faringitis y la amigdalitis son la inflamación de la faringe y de las amígdalas, respectivamente. Se deben a una infección bacteriana por estreptococos. Se tratan con antibióticos, pero si hay en el entorno alguien que es portador, las infecciones pueden repetirse.

Problemas respiratorios

Los problemas respiratorios también son enfermedades comunes en niños y niñas, especialmente en invierno. Aunque las bajas temperaturas no son las responsables directas de estas patologías, sí que favorecen su aparición
El frío hace que los cilios o pequeños pelillos que tenemos en la nariz pierdan movilidad, por lo que su función como barrera protectora frente a los microorganismos es menos eficaz. Y como el sistema inmunológico de los niños aún no está suficientemente desarrollado, su capacidad defensiva es menor.

En general, estas enfermedades invernales suelen ser algo puntual, pero debemos tener en cuenta que si no se tratan correctamente pueden evolucionar en enfermedades crónicas o afectar gravemente a la salud de los niños.

Consejos para prevenir enfermedades comunes

Para prevenir las enfermedades más comunes de los niños en invierno, podemos poner en práctica algunos consejos:

1. La casa, ventilada y con la temperatura correcta

Ventilar la casa y mantenerla en una temperatura correcta es el principal consejo para prevenir las enfermedades comunes en niños. En invierno, el frío y la falta de luz hacen que pasemos más horas en casa, por lo que debemos mantenerla en condiciones óptimas para prevenir enfermedades:

  • Ventilarla al menos durante diez minutos cada día para limpiar y regenerar el aire.
  • Mantener la casa a una temperatura templada, sin la calefacción demasiado alta. Hay que procurar que el organismo utilice sus mecanismos reguladores de la temperatura y se acostumbre a adaptarse al frío.
  • Utilizar humidificadores, ya que la calefacción reseca el ambiente y puede agravar algunas infecciones.

2. Lavarse las manos a menudo

Lavarse bien las manos es una de las medidas más importantes para evitar la propagación de los gérmenes en la familia. Sobre todo antes de comer, al llegar a casa y si se ha estado en contacto con otros niños.

3. Estornudos y toses, en el brazo

Así como debemos procurarlo los adultos, es positivo inculcar en los niños el hábito de estornudar y toser tapándose con el brazo para evitar la propagación de virus y bacterias a través de las manos. También se deben utilizar pañuelos desechables de papel para sonarse la nariz.

4. Abrigar, de manera razonable

Es normal ver a los niños demasiado abrigados en invierno, cosa que puede ser contraproducente. Lo ideal es abrigar razonablemente: mucho cuando se va a salir al aire libre (sobre todo tapar la nariz y la boca) y no tanto en ambientes más caldeados por la calefacción. También debemos evitar en los posible los cambios bruscos de temperatura, y en el caso de que se produzcan (por ejemplo en el coche o en el transporte público) abrigarlos y desabrigarlos según la temperatura en cada momento. Por lo tanto, controlar el abrigo que usamos en los pequeños es otra de las formas de prevenir enfermedades comunes.

niña jugando en la nieve

5. Evitar sitios cerrados muy concurridos y el contacto con otros enfermos

Como ya hemos comentado, el sistema inmunológico de los niños es más débil, por lo que están más expuestos a los virus y bacterias que pueden acumularse en sitios concurridos y cerrados. Por el mismo motivo, también debemos evitarles el contacto con otros enfermos.

6. Evitar el humo del tabaco

Los tóxicos que inhalan los niños a través del humo del tabaco hacen que disminuyan aún más sus defensas y puede provocar y agravar problemas respiratorios.

7. Dieta adecuada

En invierno debemos aumentar el consumo de alimentos ricos en vitaminas A y C, como frutas y verduras, que ayudan a fortalecer las defensas de los niños.

comiendo mandarinas

8. No compartir utensilios con otros niños

El contagio de las enfermedades es muy común entre los niños. Para intentar prevenirlo, debemos procurar que no compartan utensilios como cubiertos, vasos platos o chupetes.

9. Vacunar contra la gripe

Los niños y los ancianos tiene las defensas más débiles, por lo que junto a otras poblaciones de riesgo tienen la opción de vacunarse contra la gripe para reducir la posibilidad de contraer la infección y contagiar a otras personas. No es necesario vacunar a un niño sano, pero puede tomarse esta medida con la gripe estacional si los padres lo solicitan o si el pediatra lo considera necesario.

En general, es recomendable visitar al pediatra si el niño continúa con síntomas tras dos días, está cansado y decaído o no tiene apetito. Y nunca está de más realizar una consulta ante cualquier duda, aunque los síntomas no parezcan graves.

La mejor forma de prevenir enfermedades comunes es estar cubierto ante toda situación

Puesto que los imprevistos nunca avisan de que van a tener lugar y las enfermedades comunes afectan de manera diferente a cada persona, sea cual sea su edad, la forma más eficaz de cuidarse y de prevenir aquellas es mediante la protección.

Invertir en un seguro de salud para tu familia te dará la tranquilidad de tener todo bajo control si alguien se enfrenta a una enfermedad o si tuvierais que hacer frente a la adversidad. Dado que se trata de momentos delicados en los que quizás te resulte difícil encontrar una solución, tu compañía aseguradora será la que se encargue de todo.