Familia e hijos, Salud y medicina

¿Tu hijo tiene tos de perro? Podría ser laringitis

Lleva tosiendo toda la noche y lo más parecido que se te ocurre para describirla es que es lo más parecido al ladrido de un perro: tos seca (esto es, no productiva, que no produce esputo), profunda, y se diría que con matices metálicos.

Te has preocupado, claro, pero compruebas que el niño respira sin dificultad, no tiene sino unas décimas de fiebre y está tranquilo, por lo demás. Pues esa tos que tan acertadamente has calificado de “perruna” podría revelar una laringitis.

Qué es la laringitis

La laringe es “la caja de la voz”, y está localizada en la parte superior de la tráquea, en la garganta. Es donde se encuentran las cuerdas vocales.

La laringitis es un proceso inflamatorio de la laringe, generalmente leve, asociado la mayoría de las veces con una pérdida más o menos importante de la voz y con ronquera, que está provocada a su vez por la inflamación de las cuerdas vocales. Casi todos hemos padecido alguna laringitis a lo largo de la vida.

Es mucho más frecuente en niños (sobre todo en los menores de cuatro años) que en adultos. La transmisión (el contagio) se produce por las secreciones respiratorias, por la tos y los estornudos.

Puede ser aguda (de inicio rápido y de relativamente corta duración) y crónica, si la ronquera de la garganta permanece un período voluntario de tiempo.

Qué la produce

Normalmente la infección de las vías aéreas altas la produce un virus, aunque también puede ser causa de una bacteria. Habitualmente se asocia a un resfriado común, al virus de la gripe, a sinusitis, alergias, bronquitis o neumonías, pero también a trastornos como la tos ferinas o procesos como el sarampión y la difteria.

Si se presenta después o durante una infección de las vías respiratorias el proceso suele tener una duración de pocos días.

Hay que destacar otros factores que predisponen a una laringitis aguda o crónica:

  • El mal uso y la utilización de la voz (gritar, cantar muy alto, o simplemente alzar la voz hablando en público).
  • Las reacciones alérgicas o la inhalación de agentes irritantes, entre los que se incluye el humo del tabaco.

Otras causas son los pólipos laríngeos, la parálisis laríngea, tumores malignos, exposiciones a temperaturas extremas (tanto al frío como al calor) o los traumatismos. Algunas de las formas de laringitis son propias de los niños y pueden ocasionar obstrucción respiratoria grave (incluso fatal). Entre ellas se encuentra el crup laríngeo que aparece de forma espontánea y sobre todo por la noche.

Síntomas

Como síntomas más importantes hay que destacar eso que te preocupó, la “tos perruna” o “de foca”, típica, que empeora por la noche, junto con un cambio no natural de la voz, que pasa a ser baja y ronca y cada vez más débil según avanza el día. A ello se une la ronquera, el dolor de garganta, una sensación de cosquilleo y afonía, unidas a la necesidad constante de aclararse la garganta y la voz.

Los niños pueden hacer un ruido brusco al inspirar o coger aire, como un pitido, denominado estridor. Según la intensidad de la inflamación todos estos síntomas son más o menos intensos, llegándose a tener:

  • Fiebre
  • Malestar general
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Incluso sensación de falta de aire

Cómo se diagnostica

Cuando lleves al niño al médico, te preguntará por los síntomas y desde cuándo los tiene. Llevará a cabo una exploración física, así como una valoración de la voz. Llegado el caso de que lo considere oportuno, puede remitir al niño a un otorrinolaringólogo, que, ayudándose de un aparato flexible (un laringoscopio), provisto de una cámara con luz, podrá estudiar la laringe.

Cómo se trata

El origen más frecuente de la infección es un virus, frente a lo que no hay tratamiento específico. El tratamiento más efectivo es el reposo de la voz, el mayor tiempo posible, acompañado de inhalaciones de vapor de agua, lo que alivia los síntomas y acelera la resolución de la laringitis aguda, al descansar las cuerdas vocales.

Si la laringitis se acompaña de una sinusitis o de una bronquitis aguda o crónica, el tratamiento de estos procesos puede aliviar la laringitis. Dado el aumento de las cepas de bacterias resistentes a los antibióticos, si es necesario pautar un tratamiento, debe ser siempre indicado por un médico (de hecho, en España no es posible comprar antibióticos sin receta médica). En cualquier caso se desaconseja tajantemente la automedicación.

La laringitis vírica suele desaparecer en pocos días sin necesidad de medicación, sin más que seguir las recomendaciones indicadas. Pero si la ronquera

  • Se presenta en un bebé de menos de tres meses, o si presenta babeo anormal
  • Si dura más de siete días en un niño
  • Si dura más de diez-quince días en un adulto

Es conveniente consultar con el médico de cabecera para descartar otras enfermedades, por ejemplo en el tiroides o las cuerdas vocales, que puedan estar provocando la laringitis.

Son muy pocos los casos que desarrollan una deficiencia respiratoria que necesita una intervención médica.

Algunos consejos útiles

Debes tener en cuenta que en los primeros días, la laringitis es muy contagiosa, y resulta difícil evitar su transmisión dentro de casa. Como consejos básicos para acortar su duración es necesario:

  • Dejar de fumar
  • Evitar ambientes cargados
  • No respirar agentes irritantes, como humo, polvo y gases

Hay que descansar la voz todo lo posible y mantenerse hidratado, con abundancia de agua o zumos. Respirar en un ambiente húmero es muy recomendable, ayudándose en casa con un humidificador o con baños calientes y vapor.

Si la tos o el estridor aumentan de noche es aconsejable salir con el niño al balcón y que respire aire fresco y húmedo al menos durante diez minutos.

Los niños pueden volver a la guardería o al colegio en cuanto desaparezca la fiebre y se encuentren mejor.

Respecto a la tos, esta es un mecanismo de defensa con el que se eliminan los mocos. Si la tos no conlleva secreciones, no deben tomarse medicamentos que disminuyan el reflejo natural de la tos, intentando también limitar el uso de descongestionantes que dificulten la eliminación de la mucosidad.

Bibliografía
Manual MSD: Laringitis
Mayo Clinic: Laringitis, diagnóstico y tratamiento