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La primera barrera contra los virus respiratorios

Cómo proteger las mucosas nasales en invierno para reforzar la primera línea de defensa del organismo.

Cuando hablamos de reforzar las defensas, habitualmente pensamos en el sistema inmunitario como respuesta ante una infección ya establecida.
Sin embargo, la protección del organismo comienza antes de que el virus entre en las células.

Las mucosas de la nariz y de la garganta constituyen la primera barrera física y funcional frente a los patógenos respiratorios. Forman parte del sistema inmunitario innato y actúan como un mecanismo de filtrado primario.

¿Cómo funciona esta barrera?

La superficie de las mucosas está recubierta por una capa de moco con propiedades viscoelásticas que:

• Retiene partículas y microorganismos.
• Dificulta su adhesión al epitelio respiratorio.
• Facilita su eliminación mediante el movimiento coordinado de los cilios, conocido como mecanismo mucociliar.

Este sistema de limpieza es constante y altamente eficiente en condiciones óptimas de humedad.

El impacto del aire frío y seco

Durante los meses de invierno, diversos factores pueden alterar este equilibrio:

• Aire frío exterior.
• Ambientes interiores con baja humedad debido al uso de calefacción.
• Exposición prolongada a corrientes de aire seco.

La deshidratación de las mucosas puede reducir la eficacia del mecanismo mucociliar y aumentar la susceptibilidad a infecciones respiratorias, ya que disminuye la capacidad de filtrado y eliminación de patógenos.

Prevención: cuidar la barrera de entrada

La prevención no solo pasa por reforzar el sistema inmunitario sistémico, sino también por mantener en buen estado esta primera línea de defensa.

Algunas medidas recomendables son:

• Proteger la nariz frente a exposiciones prolongadas al frío intenso.
• Evitar ambientes excesivamente secos.
• Mantener una hidratación adecuada.
• Utilizar, si es necesario, soluciones salinas isotónicas para favorecer la hidratación de las mucosas nasales. Estas actuaciones contribuyen a preservar la funcionalidad de la barrera mucosa y a reducir el riesgo de infecciones respiratorias.