Salud y medicina

¿Estreñimiento? Qué puedes hacer cuando no hay manera

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Resulta embarazoso: según alguna encuesta, parece que uno de los temas comunes de salud del que somos renuentes a hablar –hasta con el médico– es la salud intestinal y, más concretamente, del estreñimiento. Y el caso es que se estima que 1 de cada 7 adultos, y 1 de cada 3 niños lo padecen en algún momento.

Hoy abrimos la puerta del cuarto de baño y abordamos este tema aparentemente tabú.

Qué es el estreñimiento

Aunque todos sabemos de qué se trata, los siguientes síntomas lo describen en mayor detalle:

  • Esfuerzo excesivo para defecar
  • Heces duras, o en forma de pequeñas bolas
  • Sensación de evacuación incompleta
  • Sensación de que en el cuarto de baño no va a haber resultados
  • Disminución de la frecuencia de movimientos intestinales.

Conviene tener en cuenta que a la hora de defecar todos somos diferentes y que lo que es normal para uno no tiene por qué serlo para otro: no es posible definir la normalidad en este tema. Por ejemplo, se estima que solo la mitad de la población defeca a diario; la otra mitad lo hace cada dos días, y en sí esto no es problema.

Qué causa el estreñimiento

En este trastorno influyen factores de todo tipo: dietéticos, psicológicos, físicos, emocionales y hormonales, y su combinación difiere en cada individuo.

Dieta pobre en fibra

Algunos factores que influyen:

La semana pasada hablábamos de la fibra que, en resumidas cuentas, es básicamente indigerible y empuja las heces intestino adelante. Además, absorbe el agua, lo que hace que las heces sean más blandas y más voluminosas.

Esta falta de fibra es una de las causas más frecuentes del estreñimiento. Pero cuidado, la fibra ayuda a prevenirlo, pero no a curarlo.

Algunos medicamentos

Hay varios fármacos que, como efecto secundario, pueden causar estreñimiento: antidepresivos, anti-hipertensivos, narcóticos y algunos antiácidos (los que contienen aluminio y calcio). También pueden causarlo algunos suplementos de hierro. Si no estás seguro del efecto de la medicina que estás tomando, lo ideal es que consultes con tu médico de familia.

Estrés

Los factores psicológicos pueden tener un papel importante en el estreñimiento en adultos, señalan varios estudios. Sabemos que hay una potente conexión entre el intestino y el cerebro y el impacto de alteraciones como el estrés puede afectar a los hábitos intestinales. Seguro que en algún momento, por ejemplo antes de una reunión importante, o una entrevista de trabajo, has tenido urgente necesidad de ir al cuarto de baño.

El efecto inverso es también habitual y, en algunos casos de estreñimiento, el intestino podría estar indicando que hay algún factor psicológico que no acabas de controlar adecuadamente.

Laxantes

Los pacientes de estreñimiento crónico podrían haber recibido una prescripción de laxantes (o podrían comprar los que se venden sin receta). Son efectivos, qué duda cabe, pero con el tiempo pueden facilitar que el intestino se vuelva perezoso, lo que, a su vez, causa que cuando dejan de tomarse a menudo reaparece el problema.

Ignorar la necesidad

O sea: aguantarse las ganas de ir al cuarto de baño. Mucha gente tiene problema para hacerlo en lugares públicos o en la oficina, o están demasiado ocupados en el momento en que aparecen las ganas.

El problema es que la peristalsis (los movimientos intestinales previos a la defecación) se produce sólo ocasionalmente, y es conveniente no ignorarla. Aplazarlo hasta que llegues a casa, por ejemplo, puede causar estreñimiento. Cuanto más tiempo están las heces en el intestino, el organismo les quitará más agua y las hará más duras y secas, dificultando el tránsito.

Hormonas y estreñimiento

Las mujeres pueden notar que los hábitos intestinales cambian en función del momento del ciclo menstrual en que se encuentran. La causa es la fluctuación de niveles de los estrógenos y progestágenos, hormonas ambas que pueden afectar al tránsito intestinal.

El embarazo también conlleva cambios hormonales que pueden causar estreñimiento.

Ejercicio

Es necesario hacer algo de ejercicio efectuado con regularidad, pues ayudará a provocar contracciones del intestino. El sedentarismo es causa frecuente de estreñimiento crónico. Este problema es muy habitual en las personas mayores con movilidad restringida.

Hidratación

Si el cuerpo necesita agua y no se la das, la tomará de donde pueda: las heces es el primer recurso que encontrará. Y, ya lo hemos dicho, las heces se volverán duras y secas, y será más difícil el tránsito. De modo que hay que evitar a toda costa la deshidratación.

Algunos consejos básicos

Si tu estreñimiento es crónico, el primer paso debería ser una visita a tu médico de familia, para descartar que no hay problemas médicos no intestinales que lo causen.

En la gran mayoría de los casos, no hay tales problemas no intestinales. En este caso, prueba lo siguiente:

  • Trata de que la defecación sea parte de la rutina mañanera

Intenta ir al cuarto de baño a la misma hora, por la mañana. La actividad motora del colon estará entonces en su máximo, sobre todo después del desayuno. Y tómate tu tiempo: si no estás relajado, o tienes prisa, no funcionará.

  • Averigua qué te provoca ganas

Puede ser un café, o los cereales de desayuno o... lo que desencadena la necesidad de ir al cuarto de baño. Has podido notar que en vacaciones tienes más problemas, y esto lo causa la alteración de la rutina. Si averiguas qué es lo que te provoca ganas, intenta conservarlo en vacaciones.

  • Lleva un diario de dieta y de síntomas

Si crees que la dieta te afecta, identifica al culpable, para lo que te será muy útil llevar un diario en el que apuntes lo que comes, y te permitirá establecer pautas. Los huevos, los lácteos, la carne... cualquiera de ellos puede ser, pero cambia de una persona a otra.

  • Bebe más

El color de las heces te puede dar pistas sobre tu nivel de hidratación. No debería ser oscuro. Y ten en cuenta, además, que el alcohol tiende a deshidratar el cuerpo, por lo que deberías limitarlo al máximo en caso de estreñimiento.

  • Prueba con técnicas de relajación...

Si crees que el estrés u otros problemas emocionales te pueden estar afectando, la meditación o los ejercicios de respiración te podrán ser de ayuda.

  • ... O el yoga

Ya hemos señalado que el ejercicio regular va a ser de ayuda en el flujo de la digestión. También está el yoga, fundamentalmente con ciertas posturas –fundamentalmente las que exigen retorcerse– que incrementan el flujo sanguíneo en el tracto digestivo y estimulan la contracción intestinal.

  • Suplementos de magnesio

En algunos casos, el magnesio puede ayudar, pues tiene efectos laxantes al llevar agua al intestino. Entre los alimentos ricos en magnesio cabe mencionar las verduras de hojas verde oscuro, las nueces, las semillas, el pescado, las alubias, los granos integrales y los aguacates.

Cuándo debes ir al médico

Si experimentas algún cambio persistente en tus hábitos intestinales o –por supuesto– si ves sangre en las heces, es el momento de pedir cita, para descartar cualquier causa mayor de tu estreñimiento.

Igualmente, si has perdido el apetito, has bajado inexplicablemente de peso o estás anormalmente hinchado, debes acudir a tu médico.