Salud y medicina, Traumatología, reumatología y ortopedia

Qué son los dedos en garra, por qué salen y cómo se corrigen

Llamamos dedo en garra a una deformidad que tiene lugar en los dedos del pie. Habitualmente se produce en el segundo dedo, pero también puede aparecer en el tercero o el cuarto. La deformación consiste en que la articulación más próxima al pie se levanta, mientras que las articulaciones finales flexionan hacia abajo.

Pie con deformidad en dedo en garra, con la articulación levantada y las falanges flexionadas

Por qué se produce

El dedo en garra es consecuencia de una extensión anómala de la articulación que une los metatarsos (huesos del pie que conectan el tobillo con los dedos) con las falanges de los dedos.

Las causas de aparición del dedo en garra son diversas e incluyen:

  • Llevar un calzado poco apropiado
  • Tener juanetes (o hallux valgus), por los que el dedo gordo presiona a los demás dedos, desplazándolos
  • El pie cavo (lo contrario del pie plano), un trastorno en que se levanta la parte central del pie, cargando el peso sobre los talones y los dedos
  • Lesiones en el pie
  • Enfermedades como la artritis (fundamentalmente la artritis reumatoide) o la diabetes
  • Desequilibrios musculares
  • Antecedentes familiares

Qué síntomas produce

La deformidad en un principio puede ser flexible, pero con el tiempo volverse rígida y el dedo ya no se puede enderezar con la mano. Estas deformaciones con frecuencia van asociadas a otras lesiones, como juanetes o metatarsalgias (inflamación de la zona de dichos huesos).

Los síntomas más frecuentes son:

  • Callos, sobre todo en la articulación «levantada» del dedo, que puede ser dolorosa con el roce del calzado. También pueden aparecer en la planta del pie
  • Dolor al andar
  • Rigidez, que puede ir en aumento

Cómo se diagnostica

Por regla general, basta una exploración física para diagnosticar el trastorno. El dolor o la falta de movilidad del dedo o de los dedos son buenos indicadores.

Cuál es el tratamiento

En la fase flexible de la deformación, el tratamiento se dirige fundamentalmente a evitar o ralentizar la progresiva rigidez, aunque generalmente no revierte una deformidad ya establecida. Se pueden tomar medidas como:

  • Uso de calzado ortopédico, con punta ancha y espacio para los dedos. Debe ser al menos un centímetro más largo que el dedo más largo del pie
  • Evitar tacones altos
  • Plantillas acolchadas para amortiguar la carga en las plantas de los pies si la pisada está alterada
  • Almohadillas que eviten el roce
  • Ejercicios específicos para fortalecer y estirar los músculos de los pies, como recoger objetos con los dedos
  • Estiramientos manuales de los músculos de los dedos del pie afectado

Si la articulación ya es rígida, el dolor es agudo y la deformación impide andar con normalidad, la solución es la cirugía. Es variable en función de cada caso, pero puede plantearse:

  • La liberación o alargamiento de los tendones
  • Una corrección de la posición de los huesos
  • Una artrodesis, es decir, inmovilizar la articulación afectada

Prevención

En algunos casos se puede prevenir, aunque no siempre. Es recomendable:

  • El tratamiento precoz de los juanetes y otras posibles deformidades
  • Calzar zapatos de punta ancha, con espacio suficiente para los dedos
  • Evitar los tacones altos
  • Realizar ejercicios destinados a mantener la fuerza y la movilidad de los pies

Bibliografía

Clínica Cemtro: deformidades de los dedos de los pies (vídeo)
MedlinePlus: pie en garra