Salud y medicina

La gripe estacional, y por qué te debes vacunar

Qué es la gripe

La gripe es una enfermedad vírica, causada por un tipo de virus llamado Influenza. Generalmente, se presenta entre octubre y mayo, y suele durar de tres a cinco días, aunque puede ir seguida de cansancio durante dos o tres semanas. Causa dolores musculares y en las articulaciones, dolor de cabeza y de garganta, tos y fiebre entre 38,5º y 40º C.

Aunque las complicaciones son raras, puede convertirse en una enfermedad mucho más grave, sobre todo si se produce una sobreinfección por bacterias, que provocan principalmente neumonía, y con menos frecuencia, daños nerviosos y cerebrales, e incluso la muerte.

Como es una infección vírica, no se puede tratar con antibióticos. El mejor remedio es descansar y beber muchos líquidos.

Es posible vacunarse contra la gripe; esto se recomienda especialmente en personas mayores y en personas con enfermedades de corazón y pulmón. Es aconsejable consultar a su médico de cabecera a finales de septiembre, para sopesar la necesidad de ser vacunado, o no.

Cuáles son los síntomas

Los síntomas habituales son:

  • Cefalea (dolor de cabeza), y pesadez en los ojos
  • Fiebre alta (de 38,5º a 40º C)
  • Dolores musculares y de las articulaciones, sobre todo en la espalda y las piernas
  • Dolor en los costados
  • Falta de apetito
  • Cansancio y debilidad
  • Goteo nasal (rinorrea) y dolor de garganta (no siempre)
  • Tos seca
  • Sueño irregular o insomnio
  • Sensación de enfriamiento y escalofríos
  • Indigestión
  • Vómitos o diarrea, sobre todo en niños

Cómo aliviar los síntomas

En general, las medidas a tomar son sintomáticas, con reposo en cama y buena hidratación:

  • Beber abundantemente (se pierde mucho líquido por la fiebre)
  • Descansar, quedándose preferentemente en la cama
  • Intentar dormir mucho. Trata de no fumar, ni beber alcohol
  • Si lo necesitas, toma un analgésico antitérmico: se recomienda paracetamol 500-650mg cada 6 horas, que reducirá la fiebre y los dolores musculares. Hay que utilizarlo con precaución, en casos de alcoholismo y enfermos de hígado y riñón. En el caso de los niños hasta los 16 años no es aconsejable el empleo de aspirina porque puede favorecer la aparición de una enfermedad del hígado muy grave, llamada síndrome de Reye.

Es recomendable acudir a la consulta en los siguientes casos:

  • Si los pacientes son mayores y si tienen alguna enfermedad crónica, o de riesgo, sobre todo respiratoria y/o cardiaca
  • Si tras 3 ó 4 días, no se ha producido mejoría
  • Si los síntomas empeoran con rapidez (fiebre alta y mantenida, mucosidad espesa en los esputos, tos que no cede), por riesgo a que se produzcan otras infecciones
  • Si fuese necesario, tu médico prescribirá medicamentos (antibióticos, antitusígenos para la tos, mucolíticos y expectorantes, descongestionantes nasales).

Cómo se propaga la gripe

La gripe es una enfermedad vírica, que pasa de una persona a otra a través del aire. La enfermedad infecta la nariz, garganta o pulmones. Con frecuencia, se propaga como una epidemia que afecta rápidamente a mucha gente, de ciudad en ciudad y de país en país. Normalmente, suelen establecerse epidemias durante los meses de otoño-invierno, con uno o dos picos de incidencia entre medias por lo general.

Distintos tipos de gripe

Hay tres tipos de gripe, según el tipo de virus influenza: A, B y C.

Tipo A

El tipo más grave, con los síntomas más agudos. También es la forma más frecuente, apareciendo cíclicamente, cada dos o tres años.

Tipo B

Síntomas parecidos al tipo A, pero no tan graves. El brote aparece cada cuatro o cinco años.

Tipo C

El tipo más leve, con síntomas parecidos a los de un resfriado.

Cuánto tiempo durará la gripe

La recuperación es la regla en la gripe. Normalmente, la enfermedad dura de tres a seis días. Si dura más de cuatro días sin mejoría, o si los síntomas son muy graves, se aconseja consultar al médico. Un caso grave de gripe tiene el potencial de evolucionar a un estado más grave, como la neumonía, y aunque con poca frecuencia, puede existir peligro de muerte en personas vulnerables.

Quién está en situación de riesgo

La gripe puede ser peligrosa para las personas mayores, especialmente para las que viven en residencias de ancianos donde hay un mayor riesgo de contagio, a través del contacto con los demás. Las personas con enfermedades de pulmón y corazón, también tienen más posibilidades de desarrollar complicaciones provocadas por la gripe. También se debe tener en cuenta a los niños pequeños y a las personas en cama. Si tienes alguna duda, consulta a tu médico.

Otros hechos importantes

Tanto el resfriado como la gripe están causados por un virus, pero los síntomas de la gripe normalmente son más característicos (dolores musculares generalizados, fiebre alta…).

Los antibióticos no tienen ningún efecto contra la gripe, puesto que está ocasionada por un virus, y los antibióticos sólo actúan contra las bacterias.

La humedad o el frío no pueden causar la gripe. Sin embargo, los cambios repentinos de temperatura pueden provocar que los síntomas se potencien o aparezcan más rápido.

Las personas rara vez se infectan dos veces por el mismo tipo de gripe, porque la inmunidad se desarrolla en un plazo de dos a cuatro semanas. No obstante, el virus influenza muta (cambia) constantemente a formas ligeramente distintas de sí mismo, por lo que las vacunas a veces resultan ineficaces; debido a esto se deben administrar anualmente para mantener elevado el nivel de inmunidad.

En resumen: Por qué todos deberíamos vacunarnos contra la gripe estacional

Lo explicado arriba puede resumirse en cinco puntos clave:

La gripe no es un simple resfriado

La infección causa anualmente millones de infecciones y cientos de miles de muertes en todo el mundo. Incluso personas jóvenes y sanas pueden enfermar seriamente. Vacunarse reduce notablemente la probabilidad de pasar por esto. La gripe no es un resfriado.

La vacuna protege, aunque el virus cambie

El virus influenza cambia constantemente y esto es la causa de que la vacuna se actualice cada año. Aunque no sea perfecta, reduce entre un 40 y un 70% el riesgo de enfermar gravemente y, si se contrae la gripe, la infección es más leve. La vacuna estimula las defensas para que el cuerpo esté preparado si el virus entra en contacto con nosotros.

Vacunarse es un acto de responsabilidad colectiva

A medida que se vacuna más gente, el virus tiene más dificultades para circular. De este modo, se está protegiendo indirectamente a quienes no pueden vacunarse (algunos bebés, personas inmunodeprimidas), en lo que se llama inmunización comunitaria. Dicho de otro modo, vacunarte no sólo te protege a ti, sino también a los demás.

Reduce la carga sobre el sistema sanitario

Todos los inviernos, la gripe llena consultas y hospitales. Cuanta más gente se vacuna, hay menos casos graves, menos hospitalizaciones y más recursos disponibles para otras urgencias. Además, evita la coincidencia con otros virus respiratorios, como la COVID-19 o el virus respiratorio sincitial.

Un gesto sencillo con gran impacto

La vacuna frente a la gripe es segura, gratuita para los grupos de riesgo y apenas requiere unos minutos. Los efectos secundarios suelen ser leves y pasajeros, muy inferiores a los síntomas de la gripe real. Es probablemente una de las maneras más sencillas de cuidar nuestra salud y la de quienes nos rodean. Vacunarse es un acto de solidaridad con la comunidad.

Bibliografía

Clínica Mayo: La gripe, síntomas y tratamiento
Ministerio de Sanidad: vacunación frente a la gripe