Bienestar y ejercicio
Qué es la acupuntura
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La acupuntura es una técnica terapéutica milenaria que forma parte de la Medicina Tradicional China (MTC). Consiste en la inserción y manipulación de agujas muy finas en puntos específicos del cuerpo con el objetivo de restaurar el equilibrio energético, aliviar el dolor y promover la salud general.
Reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el tratamiento de diversas dolencias, esta práctica se ha extendido por todo el mundo como una terapia complementaria a la medicina convencional. A continuación, exploramos en detalle qué es, para qué sirve y qué dice la ciencia sobre su eficacia.
¿Qué es la acupuntura y cómo funciona?
La acupuntura se puede explicar desde dos perspectivas complementarias: la tradicional y la científica.
La perspectiva de la Medicina Tradicional China
Según la filosofía ancestral del taoísmo, la salud depende del equilibrio entre dos fuerzas opuestas y complementarias: el yin y el yang. El yang representa conceptos como el calor, la luz y la actividad, mientras que el yin se asocia con el frío, la oscuridad y el reposo.

La MTC sostiene que la energía vital, conocida como Qi (pronunciado “chi”), fluye por el cuerpo a través de una red de canales invisibles llamados meridianos. Cuando el flujo de Qi se bloquea o desequilibra, se pierde la armonía entre el yin y el yang, lo que da lugar a la enfermedad. La acupuntura busca corregir estos desequilibrios insertando agujas en puntos específicos de los meridianos para restablecer el flujo de energía y, con ello, la salud.
La explicación científica
Desde el punto de vista de la medicina occidental, aunque el mecanismo exacto no se comprende por completo, se cree que la acupuntura funciona estimulando el sistema nervioso central. La inserción de agujas en los puntos de acupuntura provoca varias respuestas fisiológicas:
- Liberación de endorfinas: El cuerpo libera endorfinas y otros neurotransmisores, que son analgésicos naturales. Esto ayuda a bloquear las señales de dolor y a generar una sensación de bienestar.
- Estimulación nerviosa: Las agujas estimulan nervios, músculos y tejido conectivo, lo que puede aumentar el flujo sanguíneo y activar los procesos de autocuración del cuerpo.
- Neuromodulación: La acupuntura puede influir en la forma en que el cerebro procesa el dolor y regula funciones corporales como la presión arterial o la temperatura corporal.
Métodos y variantes de la acupuntura
El tratamiento clásico se realiza con agujas de acero inoxidable muy finas, de un solo uso y estériles. Sin embargo, existen variantes que utilizan otros métodos de estimulación en los mismos puntos:
- Electroacupuntura: Se aplica una pequeña corriente eléctrica a las agujas para potenciar el efecto analgésico. Se usa a menudo para el dolor crónico.
- Láser-acupuntura: Utiliza un láser de baja intensidad en lugar de agujas para estimular los puntos, siendo una opción indolora ideal para niños o personas con aversión a las agujas.
- Digitopuntura (o acupresión): Se ejerce presión con los dedos sobre los puntos de acupuntura.
- Moxibustión: Consiste en quemar una hierba llamada artemisa (moxibustión) cerca de la piel sobre los puntos de acupuntura para aplicar calor.
¿Para qué sirve la acupuntura? Principales beneficios y aplicaciones

La acupuntura se utiliza para tratar una amplia variedad de condiciones. La OMS ha reconocido su eficacia para numerosas dolencias, y la evidencia científica respalda especialmente su uso en el manejo del dolor y las náuseas. Sus aplicaciones más comunes incluyen:
Alivio del dolor crónico y agudo
Es una de las aplicaciones más estudiadas y respaldadas. Ha demostrado ser eficaz para:
- Dolores de cabeza: Cefaleas tensionales y migrañas.
- Dolor de espalda y cuello: Lumbalgia, cervicalgia y ciática.
- Dolor articular: Artritis, artrosis y dolor de hombro (hombro congelado).
- Dolor menstrual (dismenorrea).
- Fibromialgia.
- Dolor postoperatorio y dental.
- Lesiones deportivas: Como el codo de tenista o esguinces.
Mejora de la salud mental y neurológica
La capacidad de la acupuntura para regular neurotransmisores la hace útil para tratar:
- Ansiedad y estrés: Ayuda a inducir la relajación y reducir los niveles de cortisol.
- Depresión: Se utiliza como terapia complementaria para mejorar el estado de ánimo.
- Insomnio: Favorece la conciliación y la calidad del sueño.
- Parálisis facial y secuelas de accidentes cerebrovasculares: Puede ayudar en la recuperación neurológica como parte de un plan de rehabilitación.
Apoyo en problemas digestivos y metabólicos
La acupuntura puede ayudar a regular la función del sistema digestivo, siendo beneficiosa para:
- Náuseas y vómitos: Especialmente los inducidos por la quimioterapia, el embarazo o el postoperatorio.
- Trastornos digestivos: Síndrome de colon irritable, gastritis y estreñimiento.
- Alteraciones metabólicas: Algunos estudios sugieren que puede ayudar a regular los niveles de ácido úrico (gota) y glucosa en sangre.
Otros beneficios y aplicaciones
- Salud reproductiva: Se utiliza para mejorar la fertilidad, regular el ciclo menstrual y aliviar los síntomas del síndrome premenstrual y la menopausia.
- Alergias: Especialmente eficaz para la rinitis alérgica, reduciendo síntomas como la congestión y los estornudos.
- Sistema respiratorio: Puede ser un complemento en el tratamiento del asma bronquial.
- Sistema inmunitario: Ayuda a modular la respuesta inmunitaria, siendo útil en la prevención de infecciones recurrentes.
¿Cómo es una sesión de acupuntura?
Una sesión típica de acupuntura suele durar entre 30 y 60 minutos y sigue estos pasos:
- Diagnóstico inicial: El acupuntor te hará preguntas sobre tu historial clínico, estilo de vida y síntomas. También puede observar tu lengua y tomarte el pulso según los métodos de la MTC.
- Preparación: Te recostarás cómodamente en una camilla. El profesional desinfectará las zonas de la piel donde se insertarán las agujas.
- Inserción de las agujas: Se insertan agujas estériles y muy finas en puntos específicos. La inserción suele ser indolora, aunque puedes sentir un ligero pinchazo, hormigueo o una sensación de calor o pesadez leve, lo que indica la activación del punto.
- Reposo: Una vez colocadas las agujas (generalmente entre 5 y 20), permanecerás en reposo durante 20-30 minutos. Es un momento para relajarse.
- Retirada de las agujas: El acupuntor retira las agujas de forma rápida e indolora.
El número de sesiones necesarias varía según la condición a tratar y la respuesta individual de cada paciente. Para problemas agudos pueden bastar unas pocas sesiones, mientras que las condiciones crónicas suelen requerir un tratamiento más prolongado.
¿La acupuntura es segura? Riesgos y contraindicaciones

Cuando es realizada por un profesional cualificado y con experiencia, la acupuntura es una terapia muy segura. Los riesgos son mínimos, pero es importante conocerlos:
- Efectos secundarios leves: Los más comunes son pequeños hematomas, ligero sangrado o dolor en los puntos de inserción. Suelen desaparecer rápidamente.
- Riesgo de infección: Es prácticamente nulo si se utilizan agujas estériles y de un solo uso, como exige la normativa sanitaria.
- Lesiones: Un acupuntor sin la formación adecuada podría insertar una aguja demasiado profundo, causando lesiones en órganos o nervios, aunque esto es extremadamente raro.
Contraindicaciones:
La acupuntura no es adecuada para todo el mundo. Se debe tener especial precaución en los siguientes casos:
- Trastornos de coagulación o si tomas anticoagulantes.
- Si llevas un marcapasos (la electroacupuntura está contraindicada).
- Embarazo: Ciertos puntos están prohibidos porque pueden inducir contracciones.
Siempre informa a tu acupuntor sobre tu estado de salud y los medicamentos que tomas.
¿Funciona realmente? La evidencia científica
La eficacia de la acupuntura ha sido objeto de numerosos estudios clínicos, aunque diseñar ensayos controlados con placebo es metodológicamente complejo. A pesar de ello, la evidencia científica es sólida para ciertas condiciones.
Según una síntesis de la evidencia científica, la acupuntura ha demostrado ser un tratamiento eficaz, especialmente en el manejo del dolor crónico, donde sus resultados son comparables a los de analgésicos potentes pero sin sus efectos secundarios. También existe un fuerte respaldo para su uso en el tratamiento de náuseas y vómitos.
Para otras dolencias, la evidencia es prometedora pero aún se necesita más investigación. Lo que está claro es que, para muchas personas, la acupuntura ofrece un alivio significativo y mejora su calidad de vida, ya sea como terapia principal o como complemento a los tratamientos convencionales.
Origen e historia de la acupuntura
Los orígenes de la acupuntura se encuentran en China, donde surgió hace más de 2.500 años. Nació como una de las múltiples terapias de la medicina tradicional china, que también incluye la fitoterapia (uso de plantas medicinales), la terapia con ventosas, el masaje (Tui Na) y ejercicios como el Tai-chi.
Desde China, la acupuntura se extendió a Japón, Corea y otros países vecinos. Aunque se introdujo en Europa en el siglo XVII, no fue hasta el siglo XX cuando ganó popularidad en Occidente. Hoy en día, en muchos países asiáticos, forma parte integral de los sistemas nacionales de salud.