Bienestar y ejercicio, Tercera edad
Ejercicio de fuerza para mayores de 60 años: guía para mantenerse activo
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Ejercicio de fuerza para mayores de 60 años: guía para mantenerse activo
El proceso del envejecimiento
Envejecer conlleva una serie de transformaciones en el cuerpo con dos consecuencias principales:
Una, que los tejidos se rigidizan y pierden su capacidad funcional. Esto se debe a la pérdida de agua en su composición. Afecta a todos los tejidos y, concretamente, a los huesos, que se vuelven más quebradizos; a los tendones, que se rompen con mayor o menor facilidad; a los músculos, que pierden fuerza; y a las articulaciones, que se anquilosan, perdiendo movilidad.
Y dos, el cuerpo pierde su capacidad de adaptabilidad al medio ambiente, es decir, de mantenerse inmutable cuando el medio externo cambia. Por ejemplo, si hace frío el cuerpo tirita, y si hace calor, suda. Este proceso se llama homeostasis.
No es posible detener esta disminución de las capacidades del cuerpo, pero se puede retrasar mediante el ejercicio y el deporte.

Precauciones antes de hacer ejercicio
Es importante conocer el estado real de la salud de la persona mayor que va a ejercitarse, pues conviene identificar las posibles limitaciones.
En general, los mayores padecen una serie de enfermedades con pocos síntomas, o síntomas que consideran irrelevantes: la hipertensión, que puede controlarse mediante dieta o medicación adecuada; el estado del corazón y los pulmones, que se pueden controlar con un electrocardiograma y una radiografía de tórax; y el tono muscular y la movilidad, que se pueden evaluar mediante una exploración física. Finalmente, un análisis de sangre revelaría una posible diabetes, así como la composición de las células sanguíneas.
Como norma, antes de empezar a hacer deporte (si no se ha practicado durante un tiempo) o ejercicio, es recomendable hacer una visita al médico de cabecera para asegurarse del estado de salud.
Deportes aconsejados y desaconsejados
Centrándonos en los deportes, en general se deben evitar aquellos de grandes esfuerzos (fútbol, pádel, tenis…).
Los dos deportes más recomendables son nadar y caminar. Ambos mantienen en marcha el corazón y facilitan la circulación y el tono muscular.
El entrenamiento de fuerza
Es extremadamente recomendable, sin perder de vista lo expuesto anteriormente. Los beneficios son incontables:
- Conserva la masa muscular
- Protege los huesos
- Mejora el equilibrio, reduciendo el riesgo de caídas
- Facilita la actividad diaria
- Ayuda a conservar el peso adecuado y a controlar la glucemia (azúcar en sangre)
- Mejora el estado de ánimo y la calidad del sueño
Cuánto ejercicio hay que hacer
En general, las recomendaciones son:
- Hacer ejercicios de fuerza 2 o 3 veces por semana, dejando al menos un día de descanso a los grupos musculares ejercitados
- Empezar por movimientos y cargas ligeros
- Complementar con actividades aeróbicas, como las mencionadas arriba: nadar, caminar, montar en bicicleta
Rutinas para comenzar
Sentarse y levantarse
- Sentarse en una silla, con los brazos cruzados sobre el pecho
- Levantarse y volver a sentarse
Hacerlo en 2 o 3 series de 8 levantadas cada una.
Este ejercicio fortalece los glúteos y las piernas.
Flexiones en la pared
- Colocarse frente a una pared
- Apoyar las manos en ella a la altura del pecho
- Flexionar los brazos, acercando el cuerpo a la pared, y volver a enderezarse
Hacerlo en 2 o 3 series de 8 acercamientos cada una.
Este ejercicio fortalece el pecho, los hombros y los brazos.
Remo
Este ejercicio requiere una banda elástica. Las hay de varias resistencias; es recomendable empezar por una no muy fuerte.
- Sentado en el suelo, con las piernas estiradas, sujetar la banda a los pies
- Tirar de la banda, llevando los codos hacia atrás
- Volver a la posición inicial
Realizar 2 o 3 series, de 10 o 12 movimientos cada una.
Este ejercicio fortalece la espalda y los hombros.
Elevación de talones
- Sujetarse a una pared
- Elevar los talones quedándose de puntillas
- Bajar lentamente
Realizar 2 o 3 series, repitiendo el ejercicio 10 o 12 veces.
Este ejercicio ayuda a fortalecer las pantorrillas (los gemelos) y a mejorar el equilibrio.
Fortalecimiento de bíceps («curl» de bíceps)
Son necesarias unas mancuernas (pesas) ligeras o unos pesos (como una botella de agua, por ejemplo).
- Con los codos pegados al cuerpo, levantar el peso hacia los hombros
- Bajar lentamente a la posición inicial
Realizar 2 o 3 series de 8 o 10 movimientos.
Algunos consejos útiles
Es conveniente andar unos minutos a paso tranquilo antes de empezar, así como hacer estiramientos ligeros.
El ejercicio debe interrumpirse de inmediato (y, si no remite, acudir al médico) si aparece:
- Algún dolor repentino
- Mareos
- Dolor en el pecho
- Falta anormal de aire
- Palpitaciones
A medida que las series se vayan haciendo más llevaderas, se puede aumentar gradualmente la resistencia (peso, fortaleza de la banda elástica). Es más importante la constancia que la intensidad. Dos o tres sesiones semanales bien realizadas supondrán mejoras significativas de fuerza, equilibrio y movilidad, con independencia de la edad.