Salud y medicina

Foliculitis: los pelos vueltos y la erupción tras el afeitado

¿En plena batalla contra los pelos vueltos –y... vas perdiendo? Este tipo de problema: el rapado, el afeitado, los pelos enquistados (o encarnados, o vueltos), puede ser doloroso y desde luego frustrante. De no tratarse, puede convertirse en una foliculitis en toda regla. La foliculitis es la inflamación del folículo piloso, que se suele manifestar como una erupción cutánea, que produce picor y de desagradable aspecto.

La buena noticia es que la inflamación es generalmente inofensiva y suele desaparecer por sí sola. Pero no deja de ser frustrante, sobre todo si tienes algún compromiso.

Qué es la foliculitis

Puede haberla oído nombrar como una erupción después del afeitado o como “pelos encarnados, o vueltos.”

La foliculitis es una inflamación que afecta a los folículos capilares, que son unas especies de bolsas o cápsulas donde se forman los pelos. Cada uno de ellos nace en su propio folículo, y lo problemas aparecen cuando por la razón que sea las bacterias colonizan el folículo, infectándolo. Hay algunas cosas que pueden volverlo más proclive a las infecciones, como excesiva exposición al agua caliente.

Puede aparecer en la piel en que crece el pelo, incluyendo el cuero cabelludo, y es más probable que se produzca en zonas donde hay fircción, como la cara interna de los muslos, las nalgas, las axilas o el cuello.

Por qué se produce

Cualquiera puede padecerla, pero hay factores que vuelven la piel más susceptible de contraer infecciones: la sobreexposición al agua caliente durante largos periodos de tiempo, traumatismos por cirugía o lesiones así como un sistema inmunitario débil. El afeitado y la depilación también vuelven la piel más propensa.

Igualmente, si los folículos ya han sido dañados, es más probable que se produzca la infección.

Algunos consejos para prevenirla

Partiendo de la base de que la foliculitis puede presentarse sin causa aparente en cualquier momento, Hay varias cosa que pueden hacerse para prevenirla.

  • Antes de afeitarte, ten mucho cuidado en que la zona esté perfectamente limpia. Utiliza un jabón antibacteriano y pasa la cuchilla en la dirección del crecimiento del pelo. Es importante no compartir la maquinilla (y esto incluye las maquinillas eléctricas). Utiliza una cuchilla bien afilada, y enjuágala bien bajo el grifo después de cada pasada.
  • No compartas las toallas o compresas que te aplique en la piel, pues pueden provocar infecciones. Utiliza siempre una toalla recién lavada.
  • Exfolia la piel con regularidad, pongamos un par de veces por semana. Ayudará a eliminar las células cutáneas muertas y la piel se mostrará más suave y sana.
  • Lávate con regularidad para mantener limpias las partes externas de los folículos, evitando en lo posible el sudor y la grasa corporal. Puede ayudar a minimizar el efecto de las bacterias en la piel, disminuyendo el riesgo de foliculitis.

Cómo se trata la foliculitis

Como ya dijimos, la buena noticia es las foliculitis más frecuentes son benignas, y suelen resolverse por sí solas. Pero también hay casos más serios, que requerirían la intervención de un médico, dermatólogo de preferencia. El médico podría en estos casos recomendar limpiadores antibacterianos o incluso tratamientos con antibióticos de uso tópico, o sea, pomadas aplicables directamente en la piel. Pero esto siempre deberá ser el médico quien lo determine.