Restauración de la capilla de la Universidad de Cervera
La Fundación Mútua General de Catalunya, junto con el Departament de Cultura de la Generalitat y el Patronato de la Universidad de Cervera firmaron, el 16 de marzo de 2005, el convenio de colaboración para la restauración de la capilla o paraninfo de la Universidad.
La Universidad de Cervera
El espacio que ocupa la Universidad de Cervera desde el siglo XVIII deja entrever la importancia que alcanzó. La hizo construir Felip V para trasladar a ella los estudios de todos los demás centros universitarios de Cataluña. Fue, así, la única universidad que funcionó en Cataluña entre los años 1740 y 1842, y en ella estudiaron personajes como Narcís Monturiol, Joan Prim, Jaume Balmes y Milà i Fontanals.
Después de que la universidad se trasladara a Barcelona en 1842, el edificio ha tenido diversos usos. Actualmente, aloja varias instituciones y entidades, como un instituto de enseñanza media, un centro de formación profesional, un centro asociado a la Universidad a distancia, un depósito documental dependiente del Archivo de la Corona de Aragón y el Archivo Histórico Comarcal. Además, en las instalaciones de la entidad tienen lugar diferentes actuaciones culturales (conciertos, exposiciones, etc.).
Descripción arquitectónica
La Universidad de Cervera constituye un ejemplo paradigmático de la arquitectura civil y militar del siglo XVIII en Cataluña. Es un edificio majestuoso, de grandes proporciones (10.400 m2) y líneas clasicistas, e insólito, si se compara con el resto de obras de la época en el país. Su esquema, de planta rectangular con torres en los ángulos, consiste en tres módulos espaciosos dispuestos en torno a tres grandes patios interiores.
Las obras de la Universidad de Cervera se iniciaron en 1718 y se desarrollaron muy lentamente. Así, hasta 1740, cuando las obras de construcción aún no habían finalizado, no se empezaron a impartir clases en el nuevo edificio. Entre 1745 y 1751 las obras estuvieron prácticamente paralizadas. La capilla (denominada también Teatro Mayor y Paraninfo) se inauguró el 18 de octubre de 1762. El retablo y el ornamento de la capilla, diseñados y realizados por Jaume Pedró, se inauguraron en 1777. La cúpula se terminó en 1789.
Del primer período es la fachada principal, de estilo barroco, que data de entre 1726 y 1740 (año en que se inauguró el edificio inacabado). En el centro de la fachada hay un portón flanqueado por columnas; hay encima una placa conmemorativa, una imagen de la Inmaculada Concepción y una gran corona real en el pináculo de la cornisa.
En 1751 se imprimió un nuevo impulso al edificio. Las nuevas tendencias arquitectónicas se hacen evidentes si comparamos la fachada principal con la interior, de un acusado espíritu clásico.
Se mantuvo la estructura en planta, a pesar de la desaparición de elementos como los pozos del patio de la entrada o el cambio en la disposición de las escalinatas principales y las escaleras de los torreones. La disposición general, entre palatina y militar, adopta la estructura de un gran edificio organizado en torno a dos patios y con un cuerpo avanzado de corta altura. El estilo de la fachada exterior, de fuerte influencia del clasicismo francés y de un barroco más moderado, se trueca, con la intervención de maestros y artesanos locales, en una suerte de barroco peculiar y sin precedentes en Cataluña.
El paraninfo
El cuerpo central del edificio, situado perpendicularmente a la fachada, entre dos patios cuadrados con una cisterna o templete en medio, aloja el paraninfo, un espectacular espacio en forma de capilla de tres naves con una cúpula hemisférica, presidida por un magnífico retablo. El retablo, de mármol y alabastro de colores, es la obra maestra del arquitecto y escultor Jaume Pedró (1780-87).
Los diferentes espacios que constituyen el paraninfo son la sala principal, formada por tres naves, el espacio del retablo, que forma un pequeño ábside, las dos dependencias situadas al lado del retablo y los palcos que forman un entresuelo a cada lado.
El conjunto escultórico, cuyo análisis no puede desligarse del plan arquitectónico de la capilla, es de gran cuidado compositivo, de ritmos alternantes y convergentes en el movimiento ascensional de la Virgen. Este movimiento se ve realzado por la cúpula, que da al conjunto una iluminación y una teatralidad muy conseguida.
La restauración
La actuación de restauración que se propone corresponde al edificio central de la Universidad. Se consolidarán exteriormente las fachadas y cubierta, arreglando todos los elementos constructivos deteriorados. También el espacio de las golfas se mejorará constructivamente y se adecuarán el aislamiento térmico, las instalaciones y la accesibilidad.
La obra principal abordará la restauración de la capilla o paraninfo, situado en la planta primera, con las tres naves construidas con dos filas de pilares, que se cierran con vueltas de baldosa, y el cimborio de gran interés escultórico. Se restaurará el conjunto del espacio que forman las naves del paraninfo, mejorando elementos constructivos como el suelo y los paramentos de los muros y vueltas, completando las instalaciones, que han de adecuarse a la función actual.
Se deberá renovar el suelo de la sala principal para convertir ésta en un espacio multifuncional. Para ello se deberá adaptar todo el subsuelo a las nuevas instalaciones de luz y condicionamiento climático. También se tendrán en cuenta las conclusiones del estudio acústico, que son las que prevalecerán para determinar el tipo adecuado de suelo. La iluminación se tratará de forma específica en función del espacio. Se tratarán de forma diferenciada la sala multifuncional, las dependencias auxiliares vinculadas al paraninfo y la cúpula y el retablo.
La restauración de los paramentos interiores se acometerá teniendo siempre en cuenta la diversidad de materiales, como el estuco de cal, la pintura sobre yeso, la piedra y la piedra policromada. En cada caso, se procederá a realizar los trabajos adecuados en función de las características propias y del estado de conservación de los materiales que se deban restaurar. Un aspecto singular y que tiene un interés especial son los balcones que cierran los palcos del entresuelo. Han sufrido diversas destrucciones y se deberán abordar tanto los elementos de madera policromada con dorados y tallada, como la posibilidad de reconstruir los ventanales y los complementos de madera tallada, que fueron construidos originalmente. Las puertas de las sacristías también forman parte del conjunto monumental, caracterizado por el frontal del paraninfo, y muestran el interés más singular, junto con la cúpula, que también conserva elementos escultóricos bajo la cornisa, y las figuras de los ángeles repartidos dentro de los huecos de iluminación, con los calados de transparencia enrejada.
Más información en el teléfono 93 209 31 82